13 de noviembre de 2007

SER VIOLENTO


Entiendo que la violencia es un medio más de expresión, una limitación de tu yo en contraposición con los demás, un sistema de defensa e incluso de escape. Y hablo de la vilencia en general, no necesariamente la que conlleva contacto físico. Quiero decir con esto que todos en algún momento de nuestra vida nos hemos puesto violentos. Solos o en compañía, protegidos por el anonimato de la masa o de nuestro coche, en un enfado, hemos podido gritar, incluso golpear un objeto. No digo que esté bien, quiero decir que de ese pecado nadie está libre. Y repito, me refiero a la violencia verbal no gestual. Lo que para mí es significativo es la predisposición. Es decir, saber que vas a ser violento, que la violencia sea una acto racional. Esa es todavía mucho más intolerable. Y sobre todo cuando esa predisposición te lleva a agredir físicamente a los demás, que no digo que los gritos no hagan daño, que una ofensa en según que casos puede ser peor que un puñetazo, pero si las ofensas causan víctimas lo hacen mucho más despacio que un tiro, y la sociedad y el entorno tiene mucho más tiempo para reaccionar.
Creo que mi ideario está quedando un poco confuso, porque pareciera que defiendo una violencia sobre otra, y no es eso a lo que voy, sino que intento explicar que todos hemos podido caer en la tentación de sentirnos ofendidos y gritar, o enfadarnos y tener una actitud iracunda y violenta, pero de ahí a agredir físicamente a los demás va un abismo. Es mucho más grave salir de casa sabiendo que vas a ser violento, preparado para la batalla y que sea cuestión de casualidad y no de la dinámica de la causa efecto, la persona que vaya a sufrir tu violencia. Todos conocemos a personas así, y peor aun, grupos que tienen esta filosofía como idiosincrasia. Hemos tenido recientemente un ejemplo con el joven radical antifascista asesinado en Madrid por otro joven radical, del otro lado. No estoy del todo deacuerdo con eso de que los extremos se tocan, pero es verdad que cuando uno se escora demasiado hacia cualquier lado ha de pagar el peaje del vértigo y la moneda suele ser la exclusión del prógimo y la violencia como lenguaje. Puede incluso que el asesino, como dice el presidente del partido convocante de la manifestación, se defendiera de las chanzas, los gritos, de los insultos. Puede. Pero eso chaval, ese asesino (hasta el domingo, en potencia, ahora de facto) salió de su casa con un cuchillo jamonero de 20 cm. ¿Qué esperaba?¿pedri trabajo en el museo del jamó e iba preparado para la entrevista?. Si uno sale de casa con un cuchilo, para mí, ya es culpable. No hay una sola actividad fuera del hogar en la que un cuchillo pueda ser útil. A eso me refiero con la predisposición; y el grado. Puede que el pobre adolescente (ingenuo y soñador, imagino) que iba a defender sus ideas reventando una manifestación fascista (que esa es otra) creyera también en cierta medida en al violencia, pero al menos no salió de casa con un cuchillo. Quizá, pensarán muchos, por eso ahora esté muerto y la respuesta sea salgamos todos con un cuchillo.
Me da mucho miedo, porque pienso en los padres del chiquillo, con la vida destrozada, y como siempre la empatía se me agarra al alma.