HANTAVIRUS...:
Si me conoces un poco, sabes que no tengo nada de conspiranoico y, en cuestiones de salud, alarmismo cero. Pero también tengo que reconocer un recuerdo: sentado en la cocina, viendo las noticias, un grupo de españoles entra en el Gómez Ulla por un posible contagio de un virus del que habíamos oído hablar en China. Yo seguí cenando, tan tranquilo. No le di la más mínima importancia, me parecía que estaba todo controlada y porque no me tomé el coronavirus en su justa medida hasta que, uno, vi una gigantesca tienda de chinos cerrada, y dos, mandaron a los niños a casa. Hasta entonces me parecía el típico miedo de los que siempre andan a la gresca, o los que disfrutan (o sufren) pensando cada dos por tres que nos fumigan y que el mundo se va a acabar. Pues he tenido un daja vu, ahora, escuchando las noticias sobre los españoles del crucero que van camino de Gómez Ulla. Yo no le doy ninguna importancia a nivel global (en lo particular, menudo papelón para los que anden en el asunto), pero me ha dado así, como un respingo en el alma...