26 de noviembre de 2008

MICROS


Cada vez que discute con su hijo, que siente que está tirando su vida por la borda, le duele la cicatriz del costado, la misma por la que años atrás le sacaron un riñón para salvarle la vida.

1 comentario:

Elena dijo...

eso es lo que tiene el amor incondicional....entendemos ese dolor y ese amor, sólo cuando nosotros somos padres.