4 de noviembre de 2008

MICROS


Nunca pensó que mayor acto de amor de su vida sería también el más doloroso. Pero viéndola inerte una vez más en la cama no tuvo la menor duda y desenchufó la máquina.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo tambien lo haría...
CARPE-DIEM