26 de octubre de 2007

PRIVATIZAR EL CONGRESO


Voy a simplificar la descripción de mi trabajo: básicamente consiste en revisar el crédito de los clientes. Esa es la columna vertebral de mi día a día, pero es un árbol con infinitas ramificaciones y con una raíz muy clara: estoy a disposición de mi jefe (y por lo tanto de mi empresa) para conseguir, junto a mis compañeros, que las tareas relacionadas con la gestión de mi departamento salgan de forma diara y correcta. Esto, siendo claro, significa que estoy en mi puesto de trabajo las horas que me corresponden (no más, suerte tengo) y mis superiores saben que para acudir a mí les basta con un teléfono, un email o acercarse a mi mesa (ya quisiera yo decir despacho...¡ es broma !). ¿Podemos decir esto de nuestros políticos?. Porque en cierta medida somos sus jefes, somos quienes les pagamos, aunque solo lo hagamos (y con muy poquita conciencia) cada cuatro años. Veamos el titular del jueves: Zapatero salva "in extremis" su último Presupuesto. Se acompaña dicho titular de una foto donde aparece el ministro Solbes (quien más sabe de economía en el gobierno y con un hermano fallecido en esa misma mañana) y los escaños del 99,99 % de la oposición vacíos (se quedó guardando la ropa Elena García Alzañiz). En la foto aparece solo ese sector, pero no iba a estar cualquier otro mucho más concurrido. Estaban discutiendo los Presupuestos, había no sé cuantas mociones a la totalidad y ¿ese es el interés que despiertan?. Luego sale la votación y el gobierno los saca adelante por menos de una decena de votos, pero resulta que uno del PP se equivocó, otro dos llegaron tarde, otro estaba enfermo, hubo un tránsfuga. ¿Esto es seriedad?. Yo propongo que privaticemos el congreso (lo pongo en minúsculas porque me da la gana). Sí, los diputados saldrán elegidos en las elecciones, como hasta ahora, pero luego la gestión de su trabajo dependerá de una auditoría privada. Ahora que está tan de moda eso de privatizar, que si la limpieza, que si los centros culturales, ¿vamos a anadarnos con remilgos con ellos?. Un referendum, una pregunta (haré una encuesta sobre esto) y dos respuestas: ¿pirvatizaría usted la gestión del congreso pasando a depender su control y el trabajo de una empresa privada?. Si o no. Y si sale el sí, pues hala, a trabajar ocho horas al día, cuarenta minutos para el bocadillo, horas extras si es necesario, penalizaciones por ausencias injustificadas, posibilidad de despido por reincidencia o falta de compromiso, 22 días laborables de vacaciones...vamos, lo que todo hijo de vecino. Así dejaremos de ver imágenes tan vergonzantes, tan humillantes y con tanta falta de respeto. Un poco de seriedad, señor diputado, hombre, un poco de seriedad.

1 comentario:

ralero dijo...

Lo cierto es que, sin estar privatizado, se trata de una empresa mixta, es decir público-privada. Me explico: Su financiación -funcionamiento, sueldo de diputados y funcionarios, etc.- es pública, es decir, la pagamos todos los ciudadanos. Pero esta privatizado en cuanto a sus fines y su jefatura. Vuelvo a explicarme: En lugar de responder a intereses ciudadanos, lo hace a contados intereses particulares y privados. Yo, entendiendo y compartiendo la ironía, creo que lo que habría que lograr es que se ajustase a su esencia de servicio público, ese que todos pagamos y después sólo recibimos con cuentagotas.

Abrazos.