9 de abril de 2008

GESTOS

Seguro que lo habéis visto, es un gesto de lo más común. Estábamos esperando el autobús y una pareja mayor llegó y se colocó delante de nosotros en la cola, (este gesto también lo estudiaremos algún día). En un momento dado la mujer se puso frente al hombre y le recolocó el bolsillo de la chaqueta. Fue el bolsillo de la chaqueta como pudo haber sido el nudo de la corbata o el cuello de la camisa. Ese gesto se lo he visto hacer a mi abuela, a mi madre, a mis hermanas, a mis amigas, a mis tías, a mis sobrinas, a mis primas y a casi todas las mujeres con las que medianamente he compartido mi vida. No creo que haya maldad ni reproche, aunque en lo profundo un especialista pueda hablarnos de que subyacen ideas maledicentes en este inocente gesto. Se trata de algo aprendido, que como diría alguno, va en los "gérmenes". No cambia el rictus, ni la conversación, tan solo la mano se desliza, después de que el cerebro (capaz de revisar y hablar o escuchar a un tiempo, en el caso de las mujeres lo sabemos- y asumimos-) haya hecho su trabajo, y recoloca aquello que considera descolocado o aprueba con algún gesto neutro como apartar el inexistente polvo o alisar la superficie de la chaqueta o la camisa. Ellas probablemente no se den cuenta, por lo que si se lo reprochamos empieza el conflicto, es como que te pidan que dejes de tener un tic en el ojo, ¿cómo esperas que lo haga?. Yo no te estoy revisando la ropa, te estaba colocando nada más el cuello de la camisa, que tenías doblado.
Este gesto es muy común, digo, en las mujeres, pero cada uno tenemos una docena de ellos que nos son propios, inherentes a nuestra forma de ser. Unos se suben el pantalón con las muñecas al levantarse, otras están a todas horas recolocándose el pelo detrás de las orejas, que te dan ganas de decir, pues oye, córtatelo, que es más práctico. Otros se meten la camisa una y otra vez en el pantalón, se tocan la punta de la nariz, se rascan la oreja, hacen rizos con el mismo mechón de pelo, se rascan la barba en la misma dirección siempre...en fin, son muchos. Pero este del que hablo, el de la pareja mayor de la cola del autobús, siempre me llamó especialmente la atención por ser un gesto hacia fuera, hacia el otro, y siempre de una mujer a un hombre. Claro, que ayer en un pequeño atasco (digo lo de pequeño para que no parezca que siempre encuentro la manera de acordarme de Gallardón en todos mis artículos) encontré otro gesto, este de los hombres, bastante común: el giro del cuello. Cuatro hombres a unos diez metros cada uno en un muro. Pasa una mujer de buen ver y el primero realiza el gesto del que hablo, ese giro de cuello que como si fuera una capa acompaña el movimiento de las caderas. Después, vuelve a lo suyo, cuando diez metros allá le cede la palabra al otro cuello, que repite el gesto, muchas veces imperceptible. Hay profesionales en esto del seguimiento de las caderas, que no necesitan mover el cuello, porque tienen una capacidad angular en sus ojos que ya la quisiera la Cannon PowerShot SD870 IS

7 comentarios:

Elena dijo...

Gestos o hechos, da igual, lo que a mí me parece que está claro es que nunca seremos iguales, tanto si es por los "gérmenes" o por los roles que tomamos....ejem. yo no sé (tampoco me he puesto a ello, claro) rehacer casas (obras), pero sí se cuidarlas bien por dentro y mi marido es lo contrario, él podría vivir en un desorden "práctico" (para que voy a hacer la cama si esta noche me acuesto otra vez) y sin embargo (sin haberlo hecho antes) es capaz de rehacer una vivenda con todo lo que conlleva. Yo veo el cuello de la camisa doblado y él sabe qué material y herramienta necesita para su tarea.
un beso

Zuzi dijo...

A veces dicen más los gestos que la palabra. Siempre es mucho más interesante el lenguaje no verbal al que sale por la boca, más que nada porque, generalmente, el primero no engaña.

Besos

Visnja Roje dijo...

HOLA¡¡¡ESTBA HACÍENDOLE EL COMENTARIO A ALMENA Y TE JURO QUE NUNCA MIRO LOS OTROS POST ,PORQUE NO , EN REALIDAD, NO ME VAN A CAMBIAR MI COMENTARIO, PERO COMENCÉ A LEERLO Y JAJAJAJJA JEJEJEJE, Y AHI ESTABA YO EN MEDIO DE LA CALLE RIÉNDOME COMO IDIOTA, DE LAS COSAS QUE SE OCUPAN ESTOS, Y UNO PIENSA TIENEN TANTO QUE PENSAR , SU PEGA, SU EXAMEN , Y NA QUE VER, LOS MINOCOS ESTOS PENSANDO EN WEAS. sORRY , BUENO CON ALMENA Y ASSURA NOS POSTEAMOS,SI NO TE CAUSÓ GRACIA MI COMENTARIO MANDAME A ESCRIBIR A LA CHINA Y SI LOGRE ESBOZAR UNA SONRISA, POSTEAME TU AHORA .

BESOS

VISNJA

Dudu dijo...

Yo apoyo a tu marido Elena. Cuando hago la cama me motiva no recibir la bronca de mi mujer, porque para que hacer algo si en breve lo vas a deshacer???

Dudu dijo...

Por cierto, amigos, no os ha pasado que paseais con vuestra pareja y se cruza por la calle una mujer de muy buen ver y vosotros sabeís que vuestra pareja está atenta a tus ojos y tu cuello, para en cuanto nota el más mínimo movimiento, hacerte notar que el estilismo de la buenorra es hortera???

Larrey dijo...

cuando voy con mi pareja sufro de visión de tubo...

Elena dijo...

Hola dudú, encantada de volver a verte. Pues sí, he de decir que si la vemos los dos, yo soy la primera que hablo y digo eso de "pues sí q está buena" o "pues a mi no me parece tanto".... en fin, .... cada vez que es su cumple y me preguntan, ¿que le compro? yo aprovecho y digo ROPA, y luego va él y desagradecido se enfada y me dice "porqué les dices que ropa si a mi me vale con lo q ya tengo" y es que amigos míos, hay gente que no ve los años en las prendas, solo siguen viendo prendas ....