3 de abril de 2008

EL HACKER DE LAS PELOTAS

Estoy buscando la palabra. Imbécil no, porque claro, ofendería a todos los imbéciles del mundo. Soplagaitas tampoco, porque claro, con tanto gaitero por ahí, pues lo mismo alguien se da por aludido y no es el caso. Subnormal por descontado que no, porque eso sí que ofendería. ¿Tonto del culo?, sí, parece un buen calificativo, por lo de tonto y por lo del olor a mierda, dos por uno. Como no creo que pueda decidirme, cuento la historia...


Pues resulta que hay un par de hacker ...( en los puntos suspensivos incluya el calificativo que surja de su reflexión) que aburridos de su anodina vida de buceadores de entrañas cibernéticas, decidieron gastar una bromita a una página. ¿Cual?, pues esta misma, la web Epilebsy Foundation (fundación para la epilepsia). ¿Cómo?, pues trasteando para que al usuario le aparezcan imágenes agresivas luminosas, muy molestas para pacientes fotosensibles, y anuncios animados molestos y todo tipo de diseños para desatar ataques epilépticos.
Reirse del débil es de mediocres (amén de personas con nula sensibilidad y poco raciocinio), pero además demuestras un sentimiento de inferioridad que yo, si fuese ellos, me lo haría mirar. Yo puedo ir a un patio de colegio a partirme de risa de la inocencia de los niños, ja, ja, que tipo más gracioso. Pero no le veo la gracia. Le veo la gracia de bromear con un compañero de trabajo, de reirme incluso de él con educación y hasta con mala leche, ¿por qué no?, pero de un débil o de un discapacitado, me parece absurdo e infantil, eso, de patio de colegio. Y no es que considere a las personas que sufren ataques epilécticos débiles por definición, sino que en la situación en la que se encuentran frente a una pantalla son especialmente vulnerables. Por eso no le ve la puta gracia a lo que han hecho, que no es otra cosa que poner en riesgo la salud de las personas fotosensibles. Supongo que ahora bromearán en los foros y se sentirán orgullosos de su hazaña (la contarán, seguro, el ego les puede) sabiendo que varias personas sufrieron ataques visitando la página.
Además, ¿qué gracia tiene gastar una broma y no quedarse a ver las consecuencias?. Porque la gracia de la broma está en prepararla y en verla, en ver como surte efecto, como el bromeado la sufre. Esto es como pintar un banco y no quedarte a ver como alguien se siente y se mancha el culo. Lo mire por donde lo mire no lo entiendo, lo que sé es que ha personas fotosensibles en el mundo, y otras, además de gilopollas (nunca sé si se escribe con LL o con Y), son insebibles.

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