20 de marzo de 2009

MICROS


Solo cuando llevó a todos sus hijos al oftalmólago entendió que el daltónico era él.


Nota: esta es una metáfora de lo difícil que nos resulta algunas veces comprender que quienes estamos equivocados somos nosotros.

4 comentarios:

ralero dijo...

Sí, esto es como aquél que iba circulando por la autopista entre Sevilla y Huelva y de pronto escucha en la radio...

-"La DGT aconseja a aquellos que circulan en estos momentos por la A-49 que lo hagan con gran precaución, pues al parecer se ha detectado a un conductor circulando en dirección contraria a la del sentido de la marcha..."

A lo que éste dice muy indignado...

-"¡Uno, no; cientos, cientos..."

Abrazos.

Anónimo dijo...

Eiii..y esto me recuerda a uno de los "prota" de la novela que leo..al que la doctora le dice que es autista que presenta todos los rasgos:solitario ,obsesivo,repetitivo ...asi día tras día..hasta que el seguramente autista ,le dice doctora: usted se repite mucho ,siempre a piñón fijo ..no será usted la autista???bueno para serlo del todo debería usted mirar repetitivamente por la ventana.
Instintivamente ella miró hacia la ventana...y seguia mirando..y seguía ...



Besos,besos,besos,besos......
dafne

Elena dijo...

¡qué fácil se ve la paja en ojo ajeno y que difícil en el propio!....lo importante es saber que en el propio puede haber paja, y mucha...

César Socorro dijo...

Estoy de acuerdo con Elena, si miráramos de vez en cuando hacia nosotros nos sorprenderíamos, con la infinidad de errores que cometemos.