7 de agosto de 2007

SEXO


Si es que se les ve el plumero. Y mucho. Se creen preservadores de los valores, de los principios, de los derechos y no son más que unos retrógrados revenidos. Ahora, cada uno que le ponga cara a lo que hablo.
Yo, por mi parte, me limitaré a contar una pequeña anécdota. Ángeles Alvarez, portavoz de Igualdad y concejal del PSOE en Madrid intentó entrar, craso error, anatema, anatema, en la página web de la campaña nacional de salud sexual y reproductiva que se celebra en Latinoamérica. Su error fue hacerlo desde su puesto de trabajo, esto es, el ayuntamiento. La respuesta que le dio su ordenador, en lugar de la citada página, fue un texto: la política de uso de su organización restringe el acceso a esta web en este momento. La razón no es otra que un filtro puritano que impide entrar a cualquier funcionario del ayuntamiento en páginas que contengan la palabra sexo. No deja de ser comprensible en un lugar, como el ayuntamiento de Madrid, donde la edad mental media no debe superar los diez años. Esta ironía (que lo es solo en parte) quiere reflejar algo absurdo y es el control de acceso indiscriminado a personas adultas. No le veo la rentabilidad en ningún caso, amén de los humillante que resulta. Lo primero, atenta contra la libertad de cada uno, es como cortarle a uno los dedos para que no fume. No, aquí no se puede fumar y si lo haces, pues tendrás las sanciones que la ley o el régimen interno de la compañía determinen. Es que se están poniendo de moda en los gobiernos de derechas (y no tan de derechas) las medidas preventivas que atentan contra las libertades individuales y eso da miedo. ¿Por que me pegas si no he hecho nada?, para cuando lo hagas. Pero el caso del ayuntamiento de Madrid con la palabra sexo es de risa, ¿qué van a entrar?¿en páginas pornográficas?, pues a lo mejor se les alegraba el cuerpo y trabajaban con más ganas para el ciudadano. Me parece un insulto y una manifestación de falta de confianza que invita al ciudadano a pensar que allí dentro, trabajar, lo que se dice trabajar, se hace poco y cuando te obligan. Si se les controla el acceso a páginas que contengan esa palabra será por algo ¿no?, ¿o es solo la respuesta lógica a un puritanismo creciente entre las filas peperas?. Ninguna de las dos preguntas me gusta, así que casi mejor que me vaya a lo mío, que hoy será buscar páginas con la palabra sexo ¡ va por ustedes, diputados!.

1 comentario:

ralero dijo...

Ya lo dijo Freud -quizá un poco tajantemente- en el sexo lo único raro es no prácticarlo. Pues eso que nos estamos volviendo raros, lo malo es cuando esta rareza entra a formar parte de la "normalidad".

Un abrazo.