22 de octubre de 2009

LAS COSAS IMPORTANTES


La altivez de Esperanza, el bigote guerrero y mentiroso de Aznar, las ocurrencias de Zapatero, la risa falsa de Rajoy, el carisma de Obama, el uranio iraní, la corrupción generalizada, la burbuja inmobiliaria, los ladrones de guante blanco y sus sucursales, la capa de ozono, el cambio climático, el ejército pakistaní, la maquinaria asesinogubernmental israelí, los suicidas palestinos, las guerras de paz, las babas de Berlusconi, Bárcenas, Camps y demás cleptómanos valencianos, la izquierda que es derecha, la gripe A, la B, la C, la D y demás dolencias alfanuméricas que engrandecen a los laboratorios, los requiebros de los gobiernos de un lado y de otro para eludir sus responsabilidades, la incapacidad de todas las oposiciones para cumplir con lo criticado cuando dejan de serlo, las guerras de lenguas, los presidentes de fútbol que se creen elegidos, los millones de euros de unos o los trillones de problemas para llenar la nevera de otros, la mierda de mis vecinos chorreando por mi dormitorio, todo eso es insignificante, desaparece, lo olvidas cuando tu hijo llora y llora, desconsoladamente, y sabes que le duele, pero no sabes qué le duele; y lo que es peor, no sabes qué hacer para que no le duela...

3 comentarios:

ralero dijo...

Sí, el sufrimiento de los niños y los modos de, al menos, tratar de evitarlo, debería ser una cuestión de Estado. Lástima -y no es crítica, sino autocrítica- que sólo nos percatemos de ello cuando se duelen y nos duelen los hijos, olvidando cuando no es así tantos niños que a cada instante se duelen.

(Y los banqueros, los magnates, los corruptos, los jeques, los Alberto, las Koplovich, los Cristianos -y los ateos Ronaldo- engordando la barriga. El capitalismo es un sistema político que para que unos pocos engorden la barriga hasta reventar, necesita vaciar la de los otros muchos. Idem otros totalitarismos en la que los dirigentes han querido vivir como aristócratas).

Más abrazos.

Noimporta dijo...

Por eso es tan trascendental ser padre/madre: se aprende (de verdad)a relativizarlo todo y dar a cada cosa el valor que realmente tiene. Se aprende incluso a prescindir del egocentrismo intrínseco de todos los seres humanos.
Espero que esté mejor.

Jésvel dijo...

Que se le pase al peque. Se pasa fatal.