2 de diciembre de 2009

JAMÁS ES NUNCA


En el país del Jamás es Nunca las cosas no son lo que parecen. Se ha instalado una verdadera crisis institucional que ha devenido en una de identidad mucho más insoldable e insalvable. Cenicienta fue denunciada por la asociación defensora de animales por la explotación de los ratones que, fuera de su horario laboral, hubieron de ejercer de caballos para la carroza. La sentencia del juez puede crear precedentes, y muchos príncipes miran ya con recelo a sus caballos. Ali Babá se enfrenta, probablemente, a una década de cárcel por asociación ilícita, mientras sus cuarenta ladrones han pedido asilo político en el país vecino. El Patito Feo acaba de ganar un reality como cantante y ha sido engañado por su manager y ahora intenta vender una exclusiva a las revistas del corazón. Bambi sigue deprimido en su centro de menores. Alicia, al volver del país de las maravillas, fue detenida en la aduana y acusada del tráfico de sustancias estupefacientes, pues se había traído dos kilos de setas crecederas. El lobo acudió con las grúas y los antidisturbios a destrozar el asentamiento ilegal que habían montado los Tres Cerditos. El Mago Merlin anda de juicios con el colegio de médicos por prácticas ilegales de la medicina. Ayer se inauguró la glorieta con la estatua del Flautista de Hamelin, que fue devorado por una piara de ratas famélicas. La tortuga, que terminó perdiendo su carrera con la liebre, está deprimida y en tratamiento por su adicción a la lechuga. Caperucita anda en paradero desconocido desde que se descubriera su zoofilia y la relación sentimental con el lobo. Los Siete Enanitos fueron acusados de explotación infantil y Blancanieves comparte ahora habitación con Bambi. Se descubrió por fin el caso de la Bella Durmiente, adicta a somníferos desde la adolescencia, y el Hada estudia demandar a la justicia por daños y perjuicios. Hansel y Gretel son diabéticos y dependen de la insulina. Aladino está también pendiente de juicio por exceso de velocidad y por conducir su alfombra sin licencia. Pinocho se enamoró de una talla religiosa del siglo XII que le pegó los chinches y anda ahora de chinchoterapia, calvo y deprimido. Los Músicos de Bremen están un día sí y otro también en el calabozo por la aplicación de la ley de vagos y maleantes. Y a Peter Pan, por fin, le dio por crecer y ahora anda formando una familia de peterpanitos. Se dice que estará por las listas del PP en las próximas elecciones y que está detrás de todos estos cambios y medidas. En fin, que en el país de Jamás es Nunca, ya nada es lo que parece.

2 comentarios:

Milena dijo...

¡Ay qué guapas !, je je.. me encantan, me encantan estas cositas

dafne dijo...

Y a mi tambiénb me encantan y lo tenía como lectura atrasada,está genial Larrey
Besazos!!!