2 de abril de 2009

QUE TE LO DIGO YO

Las nuevas tecnologías se han cargado las discusiones extralaborales. En España, sobre todo en Madrid, somos (más los hombres que las mujeres) muy aficionados a confrontar nuestros conocimientos en los ámbitos más diversos, a ser posible, a años luz de nuestra formación y/o trabajo. Así podemos encontrarnos a un camarero discutiendo con un fontanero sobre las capacidades reproductoras de los caracoles. Es lo que yo llamo síndrome del hacatelodiyo: hazme caso, te lo digo yo. Antes, estas disputas tipo pasapalabra popular podrían ocuparnos días, porque uno lanzaba pues lo mismo Jordan vuelve a ganar el séptimo anillo. ¿Cómo que séptimo? entraría el segundo en disputa. Que sí. Que no. Que fueron ocho. Que no, que fueron seis. Que tengo un primo que...que vi un documental donde...me compré una revista en la que...y como no había forma empírica de demostrar quien tenía la razón, la cosa quedaba ahí y cada uno, por su cuenta, buscaba la documentación para demostrar, de forma feaciente, que él, cuando dice algo, es porque es verdad. A todo esto, M.Jordan, su real majestad aérea, ganó 6 anillos de la NBA con los Chicago. Ahora, con las nuevas tecnologías, estas disputas, sobre todo para los que trabajamos en oficinas con ordenadores, carecen de glamour y de interés. Hay desgana. Si surge una duda en la comida, no se encienden las venas del cuello defendiendo tu idea, ¿para qué? en diez minutos subiremos al ordenador, teclearemos la disputa en google y la zanjaremos sin demasiada inversión emocional y energética. Incluso fuera del ordenador, las nuevas tecnologías se han cargado el espíritu discursivo del varón español medio. Ayer con un compañero de trabajo discutía sobre la velocidad a la que se podía ir por la M40, carretera que ambos utilizábamos para ir y volver a casa. Que si 100, que si 120. Bien, hoy tengo grabado en el móvil todas las señales de velocidad que me fui encontrando en el camino. Y sí, yo tenía razón, la velocidad máxima de la circunvalación es de 100 k/h...

2 comentarios:

ralero dijo...

Sí, pero en la red aparece también cada bulo...

Abrazos.

Elena dijo...

a todo nos acostumbramos, a las reuniones de amigos dicharacheras y a las discusiones/conversaciones mail to mail....ambas me gustan, distintas pero válidas.