1 de abril de 2009

MICROS


Trabajaba muy cerca de la máquina del agua en su oficina. Hasta que un día la cambiaron al otro lado del edificio. ¡ Qué bien ! ahora haré un poco de ejercicio cada vez que beba...y dejó de beber.


Nota del autor: es una metáfora de las absurdeces que hacemos muchas veces en la vida, como ir al gimnasio en coche a hacer ejercicio cuando podrías ir andando.

4 comentarios:

Elena dijo...

otra absurdez:

¡por favor!, me pone un café con leche y sacarina......y aquella napolitana de chocolate.

dafne dijo...

yo Elena ..eso lo llamo compensar...ya sabes,quitar azúcar por un ladito para poner chocolatito!

besitos dulces
dafne

Elena dijo...

¡y que rico...ummm! ja,ja,....en compañía mejor que mejor.

Buena tarde Dafne

Caminante dijo...

absurdeces ...
.......
¿absurdos? ¿? Paquita