8 de abril de 2009

MÍMESIS INFANTIL



Viaje de vacaciones. Padres modernos, todo preparado, biberón de emergencia, agua, pan, galletas, d.v.d. con las últimas películas, a la moda del muchacho, bolsas para posibles emergencias estomacales; todo controlado. A mitad de viaje el pequeño se pone a llorar. No hay consuelo posible. El llanto va del ronroneo apenas imperceptible al berreo, digamos, molesto. La madre, sin responsabilidad al volante y una gama de recursos inacabable, intenta una y otra vez calmar a la pequeña fiera. Pero sus esfuerzos son infructuosos, y mientras el caucho devora kilómetros, el pequeño va minando nuestra paciencia. Y ahí es donde ocurre el milagro. El mayor, que hasta ese momento se había mantenido atento a la película, envidia el protagonismo del pequeño, dueño de los nervios del vehículo y cuando aparecen las letras de crédito se da cuenta de que le duele la pierna, no mucho, muchísimo, pero que muchísimo de verdad. Cuanto más lloraba el pequeño, más le dolía la pierna al mayor, así que la madre (sin responsabilidades al volante y con…) se multiplicaba, chupete para acá, masaje para allá, chupete para allá, uy no, aquí era el masaje. Ahí es donde la naturaleza obró el milagro, el dolor de uno es el del otro y a la inversa, en una danza de lamentaciones de lo más variada. Al final, por los mismos entresijos misteriosos que había llegado el baile de llantos este se fue, empezando por el pequeño, que dormitó con cara de no haber roto nunca un plato, y al mayor, que le pesó demasiado la responsabilidad de la actuación en soledad, dejó de dolerle, pero que muchísimo, la pierna.
¿Conclusión? Lo primero que haré al llegar a Madrid será llamar al centro de salud para pedir cita al especialista para que me hagan una vasectomía.

2 comentarios:

Elena dijo...

ja,ja,ja.....¿aún no estas en lista?..muy valiente os veo a vosotros...ja,ja,ja...en esta vida todo se pega, menos la hermosura,...q a mí mas que a tí, q yo mas que tú, (eso es para cuando se hablen entre ellos, mientras es haber quién llora mas alto y antes saca de quicio a papá conduciendo, ja,ja....) en todas las casa cuecen habas.

Dudu dijo...

Dos cosas:

1.- pide cita también para mi

2.- no hay nada como viajar de noche