28 de abril de 2009

EL BUEN TIPO


Soy buena persona. Y me siento orgulloso. Eso me gusta vender y algunas veces intento evidenciarlo con ejemplos. Por eso os cuento lo que me pasó ayer.

Circulaba por la M40, justo en la entrada del túnel del Pardo, el que precede a la salida hacia la M30. ¿Velocidad? reduciendo, para la salida, en torno a los ochenta km/h. En ese momento los coches que van delante de mi bravito frenan con tremenda brusquedad, lo que me evidencia un par de cosas. La primera que llevo una distancia de seguridad superior a la gran mayoría de los conductores, lo que me permite en situaciones como estas frenar con garantías. Y dos, que esta distancia no es todavía suficiente para hacerlo sin sustos y sin frenazos más violentos de lo recomendable. Fuera como fuese, detuve mi coche a unos dos metros de la matrícula delantera, y apreté los dientes, el freno y las manos al volante, sin perder ripio del espejo, en espera de acontecimientos de ese coche azul que se hacía cada vez más grande en un par de segundos tensos. Él no tuvo la precaución de mantener distancia suficiente como para detener su coche, pero sí la destreza como para evitar la colisión saliendo al carril izquierdo. Suspiré aliviado y vi que mi móvil había salido volando del asiento desmontándose. Me agaché con tal despiste que me olvidé del freno y para poder alcanzarlo hice un escorzo levantando el pie del pedal. ¿Consecuencia? la gravedad hizo su trabajo y mi coche, antes de que yo recuperara el dichoso aparatito, inició una ridícula marcha que frenó contra el parachoques delantero. Frené de inmediato, manifiestamente tarde, la impenetrabilidad de los cuerpos lo había detenido antes. Alcé la mano a modo de perdón por la ridícula colisión y nos pusimos en marcha. Pero el coche que conducía una mujer no aceleraba lo suficiente. Seguí detrás unos metros y comprendí que estaba esperando algo. Cambié de carril, me puse a su altura, bajé la ventanilla y le comenté que si quería que nos paráramos. La adelanté y a la salida del túnel detuve el coche. Ellos detrás. No era un lugar muy seguro y apropiado, ellos salieron sin chaleco, así que para evitar males mayores, les di una tarjeta para que me llamaran e hiciéramos un parte, aunque no apreciamos en su parachoques más que una pequeña raya que podía ser con el tiempo un desconchón de pintura. Ahora sé lo que me dirán, que ya lo han hecho, que si soy tonto, que si no le he hecho nada para qué me paro, que para qué le dio mis datos etc, etc. Pues todo lo hago porque soy buena persona, un buen tipo (quizá sinónimo de tonto), porque empatizo con mis semejantes y tiendo a hacer con ellos lo que me gustaría que hicieran conmigo. Lo lógico es que no llamen, porque llevar el coche al taller para esa nimiedad es un contratiempo absurdo, pero ahí están, mis datos y mi voluntad. También llamé a mi seguro, porque por muy similar que sea una buena persona a un tonto, no hay que demostrarlo del todo, para asegurarme de que gracias a este gracioso despiste ellos no puedan cambiarle la pintura al coche entero. Me siento orgulloso. Ser buena persona, como decía el anuncio, no tiene precio.

4 comentarios:

ralero dijo...

Oye, Larrey, ¿no será que ibas como el del vídeo?, jajajaja.

http://www.youtube.com/watch?v=ve96DJuUl6s

Abrazos.

Larrey dijo...

Es genial, al menos se ahorraron una boquilla...

El Capitán Eñe dijo...

Muy bien. Yo también hago ese tipo de cosas. Hace unos 3 años, Puerta del Sol, un señor y una señora con bolsas, detrás dos chavalines inmigrantes. Uno de los dos niños mete la mano en la bolsa que lleva la señora, yo, tonto de mi, digo: Señora, tenga cuidado que le intentan coger algo de la bolsa.
Siguiente escena, uno de los dos chavales se me encara, la pareja ha desaparecido, como evaporada entre la multitud. El chaval como llevándose la mano al bolsillo, yo diciéndole que íbamos a hablar con la policía. No sacó nada del bolsillo, pero me acojonó. Yo le empujaba para separarle de mi.
Estoy seguro de que el mundo sería mucho mejor si hubiese más gente como tú, eso sí, a veces alguna ostia nos llevamos, encima, por ser buenos.
Un abrazo

Caminante dijo...

Ahora sé lo que me dirán, que ya lo han hecho, (...) que para qué le dio mis datos etc, etc.
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Primero la corrección mecanográfica...dio por doy
... después: que hay que comportarse como uno se quede más a gusto, las cosas claras... sin pasarse de tonto. O sea correctamente, como tú has hecho. Besos. PAQUITA