12 de noviembre de 2010

MÁS SOBRE EL OFICIOLÓGICO PATRIO


Voy a transcribir una conversación telefónica que, con matices, estoy seguro muchos habéis tenido en vuestros trabajos:


TRABAJADOR 1: Oye, Larrey ¿has hablado con X? estaba muy enfadado con nosotros, es importante que hables con él para aclarar las cosas, ¿has hablado con él?¿has tenido tiempo?

LARREY: Sí, he hablado con él, te lo pasé todo por email.

TRABAJADOR 1: Bueno, Larrey, es que yo recibo muchos, muchos emails al día, como comprenderás no he podido leerlo.


Lo odio, sinceramente, ese soterrado menosprecio al trabajo y el tiempo ajeno que campa a sus anchas por las oficinas patrias. Hay demasiada gente que sabe lo que tiene que hacer...¡ el otro ! y que siempre, siempre, está demasiado ocupada. Odio a la gente tan importante y tan vital que necesita de ti de una forma tan solícita, y al parecer, tan evidente. Sí, lo odio. Odio a los que cierran los correos con un "si puedo ayudar en algo más" con ese más te está diciendo que ya ha hecho demasiado y sobre todo para él (o ella) que es alguien muy ocupado ¿es que no te das cuenta? Sí, lo odio.

2 comentarios:

Dafne dijo...

Vaya,eso también lo odio yo...no recordé ponerlo en las cosas que no me gustaban en esta década e imagino que tampoco en la que viene.

Besos

Xana dijo...

Larrey aun hay algo peor... Cuando unos días o semanas antes por un asunto parecido no has incluido a esa persona en copia y entonces te dice "SIEMPRE debo estar en copia de estos temas...." Pasados esos días tiene lugar la escena descrita... en fin.