30 de diciembre de 2010

EL CAFELITO DEL SEBAS


Hoy he decidido no desayunar, me ahorro el café que me quita Sebastián, en solidaridad con el gobierno. La frase del ministro, al que cuantitativamente no le falta razón, me recordó un poco a nuestra Faraona, esa Lola Flores postrada ante los engranajes de Hacienda pidiendo una peseta a cada uno de los españoles. Y sí, Sebas tiene razón, pero es que ya me quitan un par de cafés con la subida del autobús, media docena con la del gas, otro par de ellos con las patadas a los dígitos en los dispensadores de gasóleo, un par de rondas de cortados con la tasa de basura...al final, con tanto cafelito perdido, lo que vamos a llevar es a la ruina a los herederos de Juan Valdés. Como rectificar es de sabios, Sebastián mostró por la tarde las tablas que le faltaron a la mañana. Pero no es justo frivolizar con nuestro cinturón, porque ya me jode a mí tener que apretármelo un agujero más como para que venga alguien a darme un golpecito en la espalda y a decirme, pero chico, si eso no es nada. Que no puedo respirar, capullo...

2 comentarios:

Dafne dijo...

Pues si,que se los aprieten ellos y los que están al aceho para ocupar sus sillones...que nos tienen agotados asflixiados,desmoralizados,desmotivados y sin esperanza...que les den a ellos y a toda la ralea de yupis que mueven la economía sacando enormes beneficios y destrozando a los otros...
ejem...ejem...y sorry...ya había dicho feliz 2011???

Dudu dijo...

No hay nada peor que te estén dando por culo y encima regodeándose en tu cara.