19 de julio de 2012

COMPROMISO ELECTORAL

Tengo una idea. Y puede que sea una tontería, es un riesgo que asumo cada día en este rinconcito. En la empresa privada es algo bastante común. Se reunen representantes de varios departamentos para afrotar un reto, para lograr un objetivo. Se traza una hoja de ruta que tiene claros algunos principios que se resumen en Qué, Quién, Cómo y Cuando. Es decir, los acuerdos alcanzados generan acciones para las que se determina quién ha de realizarlas, cómo ha de hacerlas y el plazo para su realización. Esas personas son por tanto responsables de su parcela y deben responder si, llegado el cuando, no se ha conseguido el qué. No se trata de represalias, sino de sentido práctico de la responsabilidad y compromiso. Con esta filosofía tan compleja pero sencilla a un tiempo se podrían replantear las campañas electorales. Ante notario y con el pueblo como testigo, cada partido debería desgranar su programa electoral: qué, quién, cómo y cuando. Después, llegada la victoria del partido que comenzaría a ejercer de gobierno, un consejo independiente (que terminaría siendo una consultora, es el daño colateral) valoraría si se están cumpliendo los puntos expuestos ante notario. El incumplimiento de una serie determinada de ellos supondría la impugnación de los resultados electorales y la celebración de unas nuevas elecciones. Por ejemplo, hoy mismo, aplicando este planteamiento, comenzaría la nueva campaña electoral...Lo sé, lo que digo no es más que un sueño, pero hasta que Tijeritas encuentre la herramienta para fiscalizar mis sueños, estos siguen siendo gratis, y con lo cara que se está poniendo la vida, pocos placeres nos quedan tan económicos.

1 comentario:

El Éxodo dijo...

Con el calor, esas temperaturas nocturnas por encima del umbral del sueño, los sueños suelen ser casi siempre pesadillas.

Hoy por Decreto-ley,
que ha sido refrendado con su rúbrica
por el monarca de las dos españas,
hemos dispuesto el drástico recorte
-llegando hasta sus raices en la práctica-,
sin vuelta alguna atrás, de la alegría.

Abrazos.