26 de abril de 2012

LA PARTE CONTRATANTE

Cuando no estás casado ¿cómo denominar a la parte contratante? Tiene nombre, por su puesto, pero cuando te refieres a ella (o él) hablando con quien no la conoce ¿cómo la llamas? Porque si dices "mi pareja" la tentación es pensar que eres homosexual. Si dices "mi nena" parece que te has escapado de una escena de Grease. Si dices "mi chica" parece que tienes un ibiza tuneado y vas de polígonos los domingos por la mañana. Si dices "la madre de mis hijos" parece que te has separado de ella. Si dices "mi novia" pareces un adolescente lleno de granos que se acaba de enamorar. Si dices "mi mujer" técnicamente estás mintiendo porque no lo es, lo cual nos lleva a una reflexión sobre el carácter masculino y posesivo del matrimonio. Si mi casa es la casa que es mía, ¿mi mujer es la mujer que es mía? Es decir, ¿es una posesión de mi persona?¿quizá por eso no se utilice "mi hombre" para hablar del matrimonio? Una mujer ¿dueña de un hombre? No, se dice mi mujer y mi marido. ¿No es curioso? no es mi mujer y mi hombre, es mi mujer y mi marido. Así que no sé muy bien que decir cuando me refiero a ella. La tentación es decir "el amor de mi vida" aunque parezcas salido de una postal de San Valentín...pero si es verdad ¿por qué mentir?

2 comentarios:

El Éxodo dijo...

¿Mi cómplice?

Abrazos.

Anónimo dijo...

Muy buena reflexión , yo hace un par de años empece a llamarle mi marido,por que ha llegado un momento despues de 20 años juntos , que me he hartado de explicar que solo me une a él todo lo que significa la palabra Amor .