30 de octubre de 2013

DUDAR


Hay una corriente muy activa, sobre todo en las redes sociales, que son bastante cómodas y baratas para la crítica, en contra del ¿sistema? Actual. Yo no hablaría de antisistemas al uso, sino de gente que se plantea con su pensamiento, y sus publicaciones, que es el momento de cambiar. Y cambiar de forma profunda o volveremos, como decía Reverte, superada la crisis, a lo de antes sin reflexionar. Y he observado que ese pensamiento, en muchos casos, es también excluyente. Es un o estás con nosotros o estás contra mí. Hay personas que desde la crítica más profunda, y desde mi opinión certera, son incapaces de acceder a la autocrítica, como si se hubieran instalado en una verdad absoluta, tan peligrosa como todas las verdades absolutas. Me ha ocurrido en cuestiones puntuales como cuando critico el matriarcado de pastel que defiende en las redes la figura de la madre o de la mujer de forma opuesta a del padre u hombre, y en ello venden defender la igualdad que yo no veo; o cuando recuerdo que en una guerra hay que buscar primero siempre al cumpable que decide y no al que ejecuta, y quien habla de guerra habla de un desahucio; o con el tema del uso obligatorio del casco, donde ha habido personas que me han acusado de connivencia con el gobierno del PP. O recientemente cuando puse en duda las palabras de Arturo Perez Reverte, que en el programa “Salvados” nos puso a todos en nuestro sitio, y lo hizo él, desde el cómodo sillón de su posición privilegiada de escritor de éxito, y de ahí mi cautela y mi duda. Parece ser que poner en duda ciertas cuestiones te convierte de facto en un contrarrevolucionario, en un fascista, en un facha que esconde la ideología del partido del gobierno bajo su fachada de falso republicano (en mi caso, claro). Pues no puedo compartirlo, y normalmente cuando el debate se centra ya en lo personal y peyorativo, abandono mi argumento y me vuelvo a mi rinconcito donde la duda no es sospechosa. Y es como le decía a un familiar hace poco, que siempre he sido de dudar ¡qué vamos a hacerle!