3 de octubre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (EL POETA DE GUARDIA)

A la "famiglia" Popular



Cuándo terminará esta travesía

sin fin por la región de los quebrantos, por cuántos años más, por cuántos, cuántos, el hambre y las mordazas todavía.



Devolvednos el pan y la poesía,

quedaos con vuestro circo, vuestros santos, vuestra honda sed de sangre y vuestros cantos carentes de ternura y alegría.



Devolvednos la paz, la remembranza

de aquellos que quisieron por legado

dejarnos una España de esperanza

en vez de vuestra Marca España a saldo.



Y, cómo no exigir que, sin tardanza,

devolváis, forajidos, lo robado.

2 de octubre de 2013

EL PADRE ADOPTIVO


Siempre había sido un niño con especial sensibilidad. Hiperempatía, decían los psicólogos, que le llevaba a vivir en su piel las sensaciones de los demás. Quizá por eso se hizo escritor, para poder dar salida a todo lo que entraba. Le ocurría incluso con la lectura. Sentía en primera persona todo aquello que le ocurriera a los novelados protagonistas. Así su avidez lectora era cada vez mayor. Un día se quedó pensativo. Demasiado. Había terminado la historia de un soldado dado por muerto en la batalla, cuya viuda rehizo su vida y cuando, años después, el soldado logra regresar a su casa, se da cuenta de que ya no tiene lugar en el mundo y que mejor hubiera sido haber muerto en verdad. Se sintió tan inquieto por el devenir del soldado, más allá de hasta donde el autor había dado en contar, que decidió adoptarlo. Así pasaron largas tardes de charla en las que el soldado le explicaba las atrocidades de la guerra. Él le contaba que se había enamorado, que se había casado, que era un escritor de cierto éxito y que tenía un hijo precioso. Decidió, además, poner en papel las aventuras que su hijo adoptivo le contaba, y así nació su saga de pequeñas novelas más exitosa: las aventuras del soldado que debió haber muerto. Pero su empatía para con los protagonistas no se quedó allí. Y pronto hubo un rapero alérgico al látex que no entendía como un soldado podía todavía seguir usando la ballesta, una ex alcohólica lesbiana que lucha por recuperar su vida, un vividor que sufre una doble amputación y tiene que aprender a vivir desde otra perspectiva, un adolescente que no entiende nada, un jugador de baloncesto gay que decide salir del armario…aquella habitación era un auténtico vagón de metro literario donde cada noche se celebraba una reunión de ex-protagonistas. Él intentaba que mantuvieran las formas, pero se estaba haciendo mayor y le faltaban energías. Así, muchos días, comiendo, veía como el rapero intentaba seducir con un rap a la lesbiana, como el soldado enseñaba artes de guerra al niño acosado en el colegio, y todo esto en mitad del salón, mientras la familia veía la televión o leía tranquilamente. Muchas veces se le escapaba un volved dentro que desconcertaba a su esposa y a su hijo. Tan común fueron esos encuentros que su mujer le obligó a acudir a un especialista: cariño, no puede ser que sigas hablando solo. No tenía energías para explicarle la verdad de los hijos adoptivos. El psiquiatra diagnosticó alguna enfermedad mental de impronunciable nomenclatura que según los diversos partes, iba a más. No les hagas caso, le decía un psicoanalista argentino con doble personalidad, no saben por donde se andan. Un día, como por arte de magia, cambio la habitación de su casa, repleta de amigos adoptivos, por la fría de un hospital. Allí, las rejas de las ventanas y los medicamentos impidieron que sintiera la cercana compañía de sus hijos adoptivos. Así, no tardó en llegar el día en que sus ojos se cerraron sin energías para volver a abrirse.

El día de su entierro, nada más volver a casa, su hijo entró en la habitación, ese despacho donde nunca entraba nadie más que su padre. Allí le sorprendió la marcial figura de un soldado, que se puso en pie y con una sonrisa lo invitó a pasar: ven, tu padre nos habló mucho de ti, te presentaré al resto…

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

26 de septiembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (EL POETA DE GUARDIA)

Yo soy antiespañol, antiespañol, antiespañol



“El lugar no tiene representación porque su realidad y su representación no se diferencian. El lugar es el punto o el centro sobre el que se circunscribe el universo. La patria tiene límites o limita; el lugar, no. Por eso tal vez fuera necesario ser más lugareño y menos patriota para fomentar la universalidad.”



José Ángel Valente



Porque de bien nacidos

es ser agradecidos,

es frecuente que el ser

humano se conciba,

tanto o más que del sitio

donde estuvo su cuna,

del lugar donde tiene

el plato en el que come

y el techo que lo abriga.

Es por esta razón

que, en plena posesión

de mis amotinadas

facultades mentales,

hoy me declaro apátrida

y, aun más, antipatriota.

Porque en este país

en el que, amén de haber

nacido, aún tengo, humildes,

mi hogar y mi chinero,

aquellos que presumen

de pedigrí patriota

han despojado, aleves,

a cuántos lugareños

de cuna o que llegaron

allende el mar huyendo

del hambre y la miseria,

de pan y de morada.

Yo soy antiespañol,

antiespañol -así

de claro- y me prometo

no renunciar a serlo

hasta ver enterrados

en el mar a estos pérfidos

vendepatrias que han hecho

de la patria su emblema

privativo y su coto;

hasta no sea devuelto

al pueblo lo robado

y amanezca una nueva

España que en lugar

de patria miserable

-prisión, mazmorra y tumba-

propiedad de unos pocos,

sea de todos un próvido

lugar para la vida.

25 de septiembre de 2013

JEFAS

He leído al economista Ignacio Buqueras decir que si mandaran más mujeres, habría mejores horarios. Y la verdad es que me ha hecho pensar. Aunque es evidente que las proporciones no son ahora las que alimentaban el machismo ibérico de antaño, si te fijas en los patios de los colegios a la salida, la mayoría son mujeres. Mucho o poco, siempre nos ganan. En las salas de espera del médico, tres cuartos de lo mismo. No es que, como hace treinta años, un hombre fuera una rara avis, pero siempre, siempre, habrá como mínimo una madre más. En las reuniones escolares la mayoría es más aplastante todavía. Por eso es tentador dejarse llevar por esta idea. Parece como si las madres fueran capaces de compaginar mejor su vida laboral y las necesidades de los peques. Y no es cuestión de volver a la multitarea femenina, que de ella hablaremos cuando hablemos de estrés, no. La razón no es fácil de esgrimir en un artículo, pero la evidencia está ahí. Así que a lo mejor si en las empresas privadas hubiera más mujeres con responsabilidad, la flexibilidad horaria para con los padres sería otra. Pero, he te aquí, que quien pone el argumento, deja la trampa. Y es que desde mi subjetiva opinión de currlea, he de decir que no es así. No sé si es porque hasta llegar a la responsabilidad las jefas con las que me he encontrado han pasado tanto que sólo llegaban las más austeras, las más comprometidas con la causa patronal, o tan henchidas de rencor que había que darlas de comer aparte, pero es cierto que eran mucho peores. Por eso, si tiro de archivo, yo me quedo con los jefes antes que con las jefas. Espero, por el bien de nuestra sociedad, que esto sólo sea una casualidad subjetiva.

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

19 de septiembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El Poeta de guardia)


SPAIN IS COFFEE



El discurso de Botella,

pese a no haber alcanzado

su propósito, ha dejado

en el mundo una honda huella.

Y es que ya no es la paella

con su aroma y su sabor

nuestro plato embajador;

ahora es el café con leche

relajante -¡que aproveche!-

en plena Plaza Mayor.

18 de septiembre de 2013

LAS OLIMPIADAS DE LA CERILLA


No nos han dado las olimpiadas del café. Y lo entiendo. En un país donde la tijera se agita con tanta alegría institucional ¿cómo van estos señores del boato, la fiesta y el mira la que hemos liado del COI ilusionarse con las olimpiadas de la cerilla en lugar de la antorcha? El presupuesto que han presentado nuestros representantes del C.O.E (Comite Opening Español) estaba, en realidad, enfocado a los propios españoles, un, eh, tranquis, que sabemos no gastar. Pero las olimpiadas no son el paradigma de la austeridad. Son una fiesta innecesaria, estridente, excesiva y, sí, maravillosa si eludimos las obligadas comparaciones con el resto del mundo, el paralelo, que vive ahogado en la desidia institucional y las hipotecas y listas del paro de turno. Y me hacía ilusión, no lo niego, mi hijo mayor será un adolescente en el 2020 y yo me imagino con 16 años viviendo unas olimpiadas en mi ciudad, y se me encendía la alarma de la nostalgia envidiosa. Y ahora es fácil respirar aliviado y decir, vale, pues ahora a lo importante. Pero ¿quién se cree que el dinero que nos vamos a ahorrar en fastos deportivos va a invertirse en educación y herramientas para la igualdad social? Es que me los imagino descojonándose ante las críticas y diciendo ¿en educación? ¡y una mierda para tí ! Además, esto es como las máquinas tragaperras ¿qué hacemos con lo invertido?¿lo perdemos? Y hay un detalle en el que no sé si han caído, y es que para el 2024 o 2030 o vaya usted a saber lo que les durará a la Botella y demás la catarsis olímpica, las tan cacareadas instalaciones ya casi hechas estarán obsoletas sin haberse estrenado. Un flamante coche que lleva tanto en el concesionario que cuando salga a la calle ya será un clásico. Ahora me gustaría decir, una vez que hemos visto el esperpento representativo, que haría las delicias de Mihura y de Berlanga, que tenemos lo que nos merecemos. Pero para mi desgracia, como todos los madrileños, ni eso consuelo tonto nos queda. Porque la señora de Aznar, cuyo mérito máximo en la vida ha sido vivir a la sombra del señor de las Azores, ni siquiera fue elegida por los madrileños. Claro, que somos tan tontos que cuando este troll político se presente a una reelección que no lo será, ganará de calle. Y entonces me miraré al espejo y diré, sí, somos gilipollas.


MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

12 de septiembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO

Curso práctico de paracaidismo



A mejor no pensarlo

cuántos metros de altura

se ve lo que se ve

y se intuye lo oculto

por la turbia distancia

con otra perspectiva.

"Hay que saltar" -rotundo,

sentencia el monitor-,

y, a pesar del espanto,

con coraje atacamos

el vacío; ¡es tan grande

el afán melancólico

por tornar a la urdimbre

del aroma impostado

de la greda y las flores!

Pero, tras vislumbrar

la evidencia que emerge

de las grandes escalas,

hogares y trayectos

acontecen distintos

bajo un manto tupido

y misceláneo de hojas

secas, légamo y nieve.

11 de septiembre de 2013

QUIEN BIEN TE QUIERE

Siempre he pensado que insultar, insulta quien puede, no quien quiere. Y de querer va la cosa. Que una persona que no conoces de nada te falte al respeto con una palabra mal sonante al uso, más allá de que nuestro orgullo, no vamos a negarlo, no viene con la impermeabilidad de serie, debería darte más o menos igual. Total, es el destino el que os ha puesto ahí, en ese cruce momentáneo y no ha de haber necesariamente una segunda ocasión. Son las personas de tu entorno las que más capacidad tienen para hacer efectivos sus intentos de insultarte. Y cuando me refiero a insulto me refiero únicamente a una palabrota. Porque la humillación física y verbal es una cuestión mucho más delicada. Cuando un conocido te llama hijo de puta, o gilipollas, pues en función de tu estado de ánimo, las terceras personas que hubiera presentes o incluso las ganas que tengas de entrar al trapo, pues te controlas o ejerces de vitorino verbal y abres las hostilidades sin remisión. Ahora, cuando es una persona a la que quieres, que te quiere o crees que te quiere o te debería querer la que te insulta, eso ya es otra cosa. Ahí entonces entran en juego matices de incomprensión que a mí, personalmente, me hacen dudar de la tierra en la que piso. A mi eso de que quien bien te quiere te hará llorar me parece una frase injusta de postal ñoña y muy probablemente machista. No, quien bien te quiere te respetará, y si no te respeta es que tal vez no te quiere tan bien ¿quién dice que detrás de un hijo de puta no vendrá un empujón, y detrás un puñetazo y así hasta una mención en los sucesos de la prensa escrita? Quien bien te quiere…te querrá. Punto.

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)


6 de septiembre de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

-Papá, en esta calle como vayas muy rápido con el coche te espantas contra la pared.
Rubén, ocho años.

5 de septiembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

BODAS DE PLATA
Aquel soneto era un espanto, un bodrio, pero estaba tan buena, con su tanga celeste y en topless, en su fotografía de perfil, que no pude evitar hacer un comentario favorable para luego pedirle que tuviese a bien considerarme como amigo. Cuando, luego de un tiempo, la conocí en persona, no me decepcionó: de una belleza fuera de lo común, gozaba de talento y elegancia y, amén de haber cursado, con calificaciones excelentes, Filología Hispánica, Diseño de Interiores, Derecho y Matemáticas, y haberse doctorado en Bellas Artes, era, en aquellos tiempos, asesora de imagen de una afamada firma de cosméticos. No lo ha admitido nunca, pero yo no debí, en un principio, suscitarle una buena impresión: desaliñado, autodidacta, en paro, no acertaba, turbado por su glamour sin tara, a articular palabra. Consciente de mi azoramiento, dijo, con gracia y desparpajo y la intención pudiera ser que de romper el hielo, que aquel poema que alabé en su día era realmente pésimo y que, si pretendía algo con ella, debía confesarle que si fui tan elogioso entonces, más que por su soneto, fue en razón de sus tetas. Armado de valor a duras penas, respondí improvisando, entre cursi y brutal, con esta seguidilla: "Puede que tu soneto fuese una mierda, pero tus tetas son de otra materia. Deja que lama, mi Erato, en tus pezones, poesía en rama." Tras una carcajada vibrante como el Himno a la Alegría, me dijo que, aun quizás un poco borde, yo sí que parecía no ser un mal poeta y que tendría a bien ser, amén de mi Erato y el resto de las musas del Olimpo, mi asesora de imagen -"ya que lo necesitas con urgencia"-, si a cambio la instruía en los más íntimos secretos del poema. Aquello fue el principio de una gran amistad que pronto derivó en amor y sexo y en estrecha simbiosis entre verso y glamour. Y así, entre beso y beso, entre orgasmo y orgasmo, nos fuimos instruyendo mutuamente, y al poco, y hasta ahora, ella me hubo mudado en todo un dandi y he terminado, gracias a su apoyo, por ejercer funciones de asesor de imagen para un sello discográfico. Y, más que por mi ayuda, por su sabiduría y buen hacer, hoy es una prolífica poeta que cuenta sus excelsos poemarios como éxitos de venta, y que, al cabo de más de cinco lustros, con su tanga celeste y en topless, sigue estando, más que buena, muy buena.

4 de septiembre de 2013

LA SOCORRISTA Y LOS BOTIJOS


Hablando con mi buen amigo David me comentó que había conocido a una socorrista que estaba indignada porque le habían bajado el sueldo, pasando de 610 a 580 euros mensuales. Hicimos cuentas. En mis tiempos de vigilante del charco, hace ya casi 20 años, ganaba 120 mil pesetas por una jornada completa, y cuando digo completa digo desde la primera a la última toalla y de lunes a domingo. Si libraba tenía que, no sólo buscar yo a mi sustituto, sino que debía descontar de mi sueldo lo que le pagaba. Así, trabajando cinco días, calculé que ganaba unas 88 mil pesetas. El primer impulso fue pensar que las cosas habían mejorado: de 530 que ganaba yo a los 580 que gana ahora ella. Pero claro, luego recordamos algunos precios. Y yo, al salir de la piscina me tomaba un botijo en un bar por menos de 120 pesetas (esto es, 0,70 euros) y la pobre socorrista hoy en día ha de pagar mínimo 1,1 o 1,2 si elige un bar de barrio con torreznos revenidos. Es decir, ella gana ahora 483 botellines y yo ganaba entonces más de 730 botijos mensuales ¡casi le doblaba el sueldo ¡ Esto que parece simplón y algo maniqueo, incluso, si me apuráis, tiene de cachondo todo lo que tiene de irónico. Porque, que no nos engañen las cifras, los salarios y que hoy salgamos de vacaciones más que hace 20 años. Nuestro poder adquisitivo medio va bajando, y a pasos agigantados. Pero no pasa nada, a nosotros lo que nos importa es que haya un terruño allá por el sur con bandera equivocada o que el director de una empresa privada henchido de egolatría se haya gastado una trillonada privada por contratar a un trabajador. Bendita pandereta.

MICRO (HUMOR PROPIO)

29 de agosto de 2013

MÀS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de Guardia)

LE DÉJEUNER SUR L'HERBE

Era una tarde luminosa y fresca
en los albores de la primavera.
Ella trajo su "tupperware" de plástico
y yo mi fiambrera de aluminio,
una reliquia digna de un infante.
Tendimos el mantel sobre la hierba
y, pronta, devoró a cara de perro
mi exquisita tortilla de patatas.
-"Estaba algo salada" -dijo, ahíta;
era, aun tan bella, sosa amén de cáustica-.
Fue entonces cuando, unánimes, supimos
que no éramos la una para el otro,
ni, por supuesto, el otro para la una.
Nos dijimos adiós de mutuo acuerdo
sin dilación ni visos de acrimonia,
pero estando ya a punto de perderse
como una exhalación en lontananza,
sentí un vacío acerbo en el estómago
y un vértigo insondable, y aún ignoro
si fueron por el hecho de perderla
o que me había quedado sin almuerzo.

28 de agosto de 2013

HACERSE ENTENDER

Como cada verano, y hace ya más de 20, descanso en una tierra donde el castellano es lengua secundaria. Una lengua que conocen todos, pero que no utilizan a no ser que sea necesario. En estos, ya digo, más de 20 años, me he encontrado con apenas dos personas que no han hecho el más mínimo esfuerzo por hacerse entender. Yo, recién llegado, perdía el interés por su conversación cuando les hacía ver que no les entendía y ellos seguían en sus trece. Desde muy pequeñito soy de los que piensan que el que no quiere hacerse entender no merece el esfuerzo de ser entendido. Pasaron los años y la gente me hablaba en un saltinvanqui castellano-valenciano que solía tener como nexo de unión un "uy perdona". Ahora, que todo el mundo más o menos me conoce y sabe que qué pie cojeo, me hablan directamente o en valenciano o en catalán, o en castellano, según les salga, y, como mucho me miran y confirman "pero tu nos entiendes ¿no?". Así que nuestras conversaciones son así de curiosas, ellos hablan y me hablan en su idioma que yo entiendo y yo les respondo en el mío, que también entienden. Y ahí paz y después unas cervecitas que el frontón nos hace sudar. Ni malicias, ni suspicacias, ni guerras lingüísticas ni mandangas varias. Gente con gente. Y cuando alguien se quiere hacer entender, se hará entender. Y cuando alguien quiere entender, hará todo lo que pueda para que su interlocutor use un idioma común. Después vienen los políticos, y si te pones a su nivel, si te metes en su mundo, y preguntas a los mismos que se hacen entender entre almendras y coronitas, volveremos al conflicto. Así, cada verano, vuelvo a Madrid con la misma idea, que los políticos son como las multinacionales farmacéuticas, aunque ellos no nos quieren enfermos, sino que quieren que haya problemas, conflictos. No tengo claro si es para hacernos creer, que como las píldoras, nos son necesarios, o es que de inútiles que son necesitan cortinas de humo que no nos permitan ver lo innecesarios que son.

MICRO (HUMOR DE OTROS)


22 de agosto de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

LA BOTA

“pero siempre habrá alguna
a veces más de una
pisoteando los sueños de los hombres.”

Idea Vilariño

Llegué a pensar que el golpe
de estado militar
se había perpetrado
para la Democracia.
Me costó convencerme
del todo, es cierto, pero
encontré la coartada
para erigirme –aquello
sólo era un mal menor–
en cómplice ideológico
del carro de combate
mancillando las calles,
en la fe, el fanatismo
de los denominados
hermanos musulmanes;
no importaba que hubiesen
accedido al poder
de forma democrática
ni que fuese difícil
o aun puede que imposible
probar que la mayor
parte del pueblo egipcio
se hubiese decidido
por darles las espaldas.
Hoy que la sangre corre
herida por las calles,
asesinada, hoy cuando
las sucias y pesadas
botas de los soldados
patean los testículos,
pisan el cuello, el alma
del pueblo, qué decir:
“Me equivoqué, lo siento,
no volverá a ocurrir.”
Sucederá de nuevo;
no hay mayor fanatismo
que el que, estúpido, esgrime
el hombre occidental,
con su abyecto complejo
de superioridad
y su escasa memoria,
siempre sentando cátedra
y, sobre un decorado
falaz de cartón piedra
uncido a una tramoya
férrea y totalitaria,
queriendo decidir,
arrogante, lo que es
o no es la Democracia.

21 de agosto de 2013

EL CAMPO DE FÚTBOL


Cada tarde era el mismo ritual. Bajaban corriendo la calle que separaba el colegio de sus casas. La mochila golpeando su espalda, con los libros camino del olvido. Besos a las madres, que esperaban con la liturgia de la merienda y la sonrisa. Antes de que el bocadillo hubiera sido un recuerdo ya peloteaban en el campo de tierra, su territorio. Daba igual que amenazara una tormenta tropical, que la nieve hiciera justicia al invierno o que el sol castigara su osadía. Ellos, todas las tardes, organizaban el gran partido de sus vidas. Y se dejaban las rodillas en cada regate, en cada jugada, en cada paradón. Los goles caían de uno y otro lado como hachazos efímeros a los que la chanza del final del partido cubría con el polvo de la camaradería. Un día empezaron los rumores. Al día siguiente llegaron las escavadoras y los operarios. Tranquilos, les dijo un capataz una tarde, cuando bocadillo en mano, observaban atónitos como habían sido invadidos y expulsados de su paraíso de tierra y porterías, el ayuntamiento va a hacer aquí un campo de césped artificial. Entonces el jolgorio fue general ¡ Césped artificial ¡¡ Como los profesionales ¡ No podían dar crédito a la noticia y buscaban en cualquier adulto que se dignaran a escucharles la confirmación de la utopía futbolera. Las heridas de las rodillas cicatrizaban mientras soñaban con deslizarse por la suave y sintética superficie verde. Cada tarde, ya sin balón, se repetía el ritual. Bajaban corriendo la calle, cambiaban mochilas por merienda y bajaban a auditar las obras. Una tarde, les sorprendió un inmenso camión descargando interminables hierros. Eran tantos que no podía ser porterías ¿para qué tantas? A la tarde siguiente, cuando bajaron con el chocolate, la mortadela y el atún entre los dedos, el destino había dibujado una silueta metálica e infranqueable alrededor del ya verde campo. Buscaron al capaz con los ojos para que les diera una explicación. Sí, claro, ahora este campo tan bonito hay que cuidarlo, y para poder usarlo tendréis que reservarlo a un precio razonable en el ayuntamiento. Y así, poco tiempo después, empezó un nuevo ritual. Bajaban corriendo la calle que separaba el colegio de sus casas. La mochila golpeando la espalda. Besos por merienda y bajar a donde antes estaba su reino de tierra para, apoyados en la valla metálica, maldecir un inmaculado, yermo e inútil campo de césped artificial.

MICRO (HUMOR PROPIO)

16 de agosto de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

- Hijos, tenéis que saber que hay gente con mucho dinero que no es feliz, porque el dinero no da la felicidad.
- Claro que no, mami, la felicidad la da ganar las copas ¿verdad?

 Hugo, cinco años.

15 de agosto de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

ULTRAFONDO

Hay días en que tiro casi a rastras
–son los más– de mis piernas batallando
por abrirle camino en la tupida
maraña de las horas sin destino
al barro sin aliento.
Son días de lamento soterrado,
de cansancio y violentas tentaciones
–arrojar la toalla–, de pavor e impotencia:
qué corto es el trayecto y cómo se hace
de largo al comprender que es un efímero
relámpago alumbrado ante el brocal
que se abre al agua turbia del vacío.
En cambio hay otros días –excepciones–
en los cuales mis piernas me transportan,
me llevan en volandas con la fuerza
insólita del águila. Y, entonces,
me siento eternidad y nada importa
que no sea más que un sueño este periplo
estólido y sin meta.

14 de agosto de 2013

PUTOS PEATONES


Prisas. Llegan tarde a la extraescolar. Acelera y primer frenazo: un abuelo en un semáforo. Putos peatones, maldice. Acelera y serpentea. Una mujer arrastrando un carro en un paso de cebra. Putos peatoness. Vuelta a la circulación. Un balón, detrás un niño. Otro frenazo. Putos peatones. Una joven despistada. Putos peatones. Un repartidor en la calzada. Putos peatones. Por fin llegan al destino. Aparcan lejos, ya más tranquilo y sonriente, de la mano de su hijo. Éste le tira del brazo: papi, papi ¿verdad que ahora nosotros somos unos putos peatones?

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

8 de agosto de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

MISERICORDIA



Nunca te ríes. Nunca.

Tu código secreto

de honor no lo permite.

Sabes bien que, de hacerlo,

todos los hombres, todos

querrían. Y ¡ay!, entonces,

de aquellos que, anhelándolo,

mi amor, más que a la muerte,

no pudiesen, impúdicos,

besar, morder tu boca.

7 de agosto de 2013

JULIO Y EL DICHOSO MANGUITO


Conozco a mi coche como si me hubiera acordado de la madre que lo parió unas cien veces. Conozco sus ruiditos, sus desplantes y su ademanes. Y otra cosa no, pero tiene fuerza. Estos días, en cambio, parecía que se había trasmutado en una furgoneta de reparto. De sus rugidos de adolescente macarra habíamos pasado a largos procesos de aceleración. Además con un indefectible silbidito. Lo llevé al taller. Lo dicho, lo conozco como si sus bielas las hubiera parido yo mismo. Que el coche no tiene fuerza, creo que vamos a tener un manguito por ahí a punto de rajarse. Pero ¿el ordenador ha dicho algo? Ni mu. Ah. Lo probaron, lo revisaron. Que el coche va como un tiro, señor. No seré yo quien discuta con un mecánico y menos si tiene unas manos que parecen un muestrario de po…ya me entiendes. Así que algo más tranquilo, pero con el pistón en la oreja, monté a mi familia y nos fuimos a la costa. Kilómetro 86. El pitido de turno anuncia que el mecánico no tenía razón y que yo soy la madre que lo parió. Al coche, digo. Control motor, acuda al concesionario. Lo que hace el ordenador, que como no pone voz no le ponemos cara, pero es más hijo puta que el de Odisea en el espacio, es rebajar las prestaciones del motor para evitar riesgos. Así que en las cuestas abajo y los llanos íbamos acordes al devenir del resto, pero en las subidas (¡ y mira que las hay ! solo cuando no tienes potencia te das cuenta) íbamos los cuatro montados en una camioneta de helados. Llamamos a mi tío Miguel. Iniesta no estaba lejos. Era viernes ¿podemos encontrar un taller para que le echen un vistazo? Sí, claro. Una hora y media más tarde llegábamos al taller. Julio, que ya estaba avisado, le veía las vergüenzas a otro vehículo, tirado en el suelo. Al vernos se incorporó de inmediato y se interesó por los síntomas ¿Pérdida de fuerza?¿un silbidito? Un manquito roto. Sacó la linterna y le abrió las tripas a mi díscolo hijo de Diessel. Metió la mano aquí, la sacó de allá. Mira, este parece que estaba suelto. Conecta otra vez el ordenador y se limpia el error. Salimos a dar un paseo, y noto que el coche no tiene el brío que atesora, pero el display maldito no se pronuncia. Acelero un poco y el pitidito odioso nos devuelve al taller. Julio tuerce el gesto, pero sin el ánimo frustrado va de nuevo al ataque ¿No te quemas? Sí, pero ya estoy acostumbrado, y si tenemos que esperar a que enfríe no salís ni en tres días. Toca y toca. No da con la clave hasta que sonríe, con la mano metida. Sólo le faltó gritar ¡eureka! Sacó un manguito de menos de 20 centímetros y me enseñó la grieta. Buscó en sus herramientas, encontró uno de la medida, lo adaptó y otra vez el ordenador se mostró generoso: avería limpiada. Espera, me dijo, me doy una vuelta contigo. Me llevó a una carretera donde podríamos pedirle explicaciones al coche. Aceleré como si no hubiera maña y respondió. Pues yo creo que ya lo hemos encontrado. Pues ya me dirás cuanto es. Nada, hombre, nada. Yo sé que en los pueblos las cosas funcionan así, favor con favor se paga, pero yo no soy mi tío y no iba a tener oportunidad de devolverle su profesionalidad y celeridad a la hora de resolver mi emergencia automovilística. Además, soy de los que piensan que el trabajo hay que pagarlo. Así que, no sin discutir un poco, terminé dejando 50 euros sobre la mesa. Volver a la carretera me salió barato: menos de una hora y 50 euros. Las cosas en los pueblos son así ¡¡¡ y me encantan !!!

MICRO (HUMOR PROPIO)

2 de agosto de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

Os lo dije, yo no soy yo. Enigmática frase de Hugo, cinco años.

31 de julio de 2013

CERDOS CON TECLAS


La gestión mediática del trágico accidente ferroviario que nos ha descolocado esta semana ha sido nefasta. Vomitiva en algunos casos como en el de La Razón, panfleto que sacó en su edición una foto de la vivienda del maquinista, en la que se podía ver el número de portal con una leyenda del tipo "la calle del maquinista amanecía tranquila". ¿Qué esperaban?¿o es que era una invitación? Los intereses económicos que circulan en torno a la Alta Velocidad, un producto tan exportable, el paradigma de la españolidad moderna, hace que los medios afines al gobierno naveguen por la ponzoña con una impunidad vergonzante. Retuercen la realidad, la fraccionan, la esconden y la muestran como tahures al servicio de la voz de su amo marianín, con una serenidad que sonroja a muchos, entre los que me encuentro. La única forma en la que se podía haber gestionado una titular en las primeras horas era un tren descarrila, el juez y la investigación determinará la velocidad, los culpables y su grado de implicación en el trágico accidente. Mencionar a los pocos minutos la velocidad, el maquinista, su puto twitter y la madre que lo fundó, no es más que echar mierda para que no corra peligro la inversión. Que la niña no se manche, que la niña no se manche, gritaban por las redacciones, buscando entre la basura. Asco me da. Mucho. Menos mal que, para consuelo de muchos, nos queda el ciudadano medio y su ejemplar solidaridad, su entereza, y la de los funcionarios públicos (sanitarios, bomberos, policía) que lo dieron todo para minimiza la tragedia sin preocuparse de los titulares. Menos mal.

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

26 de julio de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

¿Sólo una hora? eso es muy poco, pasa en diez minutos.
Rubén, cuando tenía siete años.

25 de julio de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

Regreso al Nacionalcatolicismo



–¿Acaso cree que puede

amparado en los votos

de algún que otro fascista

y una legión de lerdos

hacer y deshacer

a su maldito antojo?



–Podría, si quisiera,

hacer y deshacer

lo que me venga en gana.

Pero en lo relativo

a hacer, nada de nada;

las cosas como dios

manda sólo se alcanzan

deshaciendo.



(Penélope bastarda

desteje lo que tanto

a otros costó ir tejiendo).

24 de julio de 2013

TOROS Y CORNUDOS

Los recientes Sanfermines han generado una interesante y espero que nutritiva polémica: que se resume en una imagen, la de una mujer borracha en hombros zarandeada y envinada por la bravía machodumbre (de macho). No censuro esa especie de ritual paralelo, pero tampoco digo que si fuera padre de una niña celebrara con vítores que mi hija decidiera participar de semejante exhibicionismo etílico, ni que me dejara indiferente que lo hiciera la hija de un amigo o mi propia sobrina. No, lo cual me lleva a pensar en las padres de esas niñas, o incluso en los compañeros de universidad y hasta de trabajo. Los jefes, los empleados... quizá los periódicos deberían pensárselo antes de airear estas imágenes sin un míselo pixel. Todo el mundo tiene derecho a hacer alguna que otra locura y que no trascienda. Amén de esto, la situación es simple: una mujer libre, en un pais libre, decide en un momento puntual, llevada por la lujuria del vino y la fiesta, subirse a hombros de un amigo y enseñar los pechos a los presentes. Dentro del marco en el que tiene lugar, es hasta lógico, y puede que divertido. Ni siquiera me arriesgaría a tacharlo de sexista. No es el único lugar en el mundo en el que la fiesta lleva a enseñar los pechos como ocurre en el Mardi Gras (M.Orleans), donde las mujeres lucen divertidas los collares que logran eseñando sus mamas. Pues eso parece que aquí legitima a cierto cavernario grupo a desnudar y manosear a la susodicha incauta. Si no le gusta, que no se suba, dicen los más machos. Saben a lo que vienen, se jactan otros. Amén de lo antierótico que puede ser meter mano en colectivo, sin saber si fue teta, rodilla o culo lo que te tocó en suerte, ¿quién o qué da derecho a estos picha cortas a tomar la iniciativa de cambiar imagen por tacto? Eso es como ir babeando por una playa nudista metiendo las narices entre las piernas, señorita, no esté usted en pelotas al aire libre. De esto a volver a los tiempos en los que una minifalda era una provocación atenuante en caso de violación nos quedan dos Gallardonianos pasos. Volveremos a las cavernas arrastrando a nuestras esposas de los pelos antes de que nos demos cuenta. Me dan ganas de aplicar este principio en la calle, así si pillo a alguno de estos en chandal ponerme a dar palmadas a su lado como un loco ¡corre, corre, corre! ¿no vas en chándal para hacer deporte?. Al que lleve camiseta de rugby, placaje salvaje que te crío. Al que lleve camiseta de los Bulls: antideportiva al canto ¿sigo? Es más, me imagino a uno de estos siendo sodomizado en plena calle por un osito lujurioso...¡ no haberte pasado por Chueca !

MICRO (HUMOR PROPIO)

19 de julio de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

- ¿Y cómo se llama ese compañero del campamento?
- No sé, lleva gorra.
- Pues es importante acordarse de los nombres.
- Ya sabes que yo no soy muy de recordar.

Hugo, cinco años.

18 de julio de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poema de Rafa)

Acostumbran, los cobardes, a ser las más abyectas alimañas



A fin de al español postrar de hinojos,

gobierna a rajatabla con dictados

de la opresora Troika –desalmados

armados con cerriles trampantojos–:



es un guiñol “rajao”. Vil, a los rojos

detesta aun más que sus antepasados

–caciques largo tiempo dedicados

con saña a asesinar y echar cerrojos.



Gozó, en cajas de puros, a manojos,

según presuntos hechos declarados

al juez, de sobresueldos. Cuántos ojos



y oídos, por tanto, en él se hallan fijados, aguardando respuestas. Sin arrojos, se muda en plasma o labios bien sellados.

17 de julio de 2013

ANÓNIMOS

Ocurre cíclicamente. Entran en el blog (o entra, al ser anónimo...), dejan su ponzoña, buscan el conflicto y desaparecen. Una tormenta de mala baba de corta duración. Ocurre en otros blogs, no me siento nada especial por ello. Esta vez ha lanzado sus dardos contra mi supuesto talento, censurando mi poca mordacidaz, mi nulo ingenio y mi corrección política, que al parecer me aboca a la vulgaridad. Además ha pretendido insultarme llamándome funcionario, lo cual no sé como tomarme. Y es tentador dejarse llevar por el espíritu Vitorino y entrar al trapo, pero ¿para qué? Como decía mi abuela, que no quería ser escritora (ni falta que le hacía): en el pecado ya tiene la penitencia. Aunque no deja de ser curioso que estos adalides de la ingeniosa y buena literatura, como oposición a la española que se precie, no ofrecen alternativa alguna. No veo que tras dejar a la altura del barro mi rinconcito me ofrezcan otro y me digan, mira, mira como se hacen las cosas y aprende, chavalito. En todo caso me regalan frases tan incomprensibles como “sin embargo todo va está bastante más jodido cada dia”. Me recuerdan a algunos compañeros de trabajo con los que como. Compartimos plato, ven que yo lo degusto con normalidad y empiezan a echar pestes sobre él, que si es incomible, que cómo puedo echarle la cuchara a semejante bazofia. Me parece una falta de respeto ¿Y por qué digo esto? Porque este tipo de lector, que se atreve a transformar en roña lo que escribo, está diciendo a los demás lectores (que los tengo) que son comedores de mierda, lectores de lo vulgar ¿Quién se cree él para decir a esas setenta u ochenta personas que no tienen criterio para elegir los lugares a los que entran? Esa arrogancia siempre me ha parecido macarrismo de picha corta de patio de colegio. Intenta faltarme al respeto, pero lo hace a aquellos que deciden dedicar tiempo a lo que escribo. No vendo el Trastero como una isla indispensable de la blogsfera, nunca lo he hecho y nunca lo haré. Así que la soberbia de entrar en mi casa y censurarme es un gasto energético innecesario. Eso sí, divierte imaginar el perfil de persona que hay detrás. Ese juego sí que es nutritivo. Ahora, amigo anónimo, me guardo el legítimo derecho a reservar para mis novelas el resultado y como ya sabes que soy un pésimo escritor no correrás el riesgo de que editor alguno saque a la luz tu personaje.

Nota: ah, "anónimo", ya ha salido a la luz el comentario "censurado"...

MICRO (MATEO EL ATEO)

12 de julio de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

- A las aceitunas se les puede meter de todo, atún, pimientos, anchoas... - Y hueso. Hugo, cuando tenía cuatro años.

11 de julio de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO

ALWAYS FRANCO A Eugenio Merino En este país de mierda que es España se pueden entonar loores y cánticos en pro de aquel fatídico fascista que dio un golpe de estado y tras la guerra -tres años desangrándose la patria- llevó a los paredones a decenas de miles de españoles -los vencidos. Y se puede afirmar que era un arcángel y hasta solicitar del Vaticano -que todo irá llegando- que inicie un expediente a fin de terminar beatificándolo. Y no sucede nada. Pero ¡ni se le ocurra! decir que fue un maldito genocida, un cerdo, un criminal, una alimaña, y menos, con el arte de por medio, usar su imagen para hacer Justicia a la Memoria de los masacrados. Porque, si se le ocurre, corre el riesgo de que un descerebrado admita a trámite la estúpida denuncia que interpongan contra usted los cachorros que mamaron de aquella dictadura. Y ya saben el dicho: Tengas pleito y lo ganes. Nota de El Trastero: Perdón Rafa por la configuración en prosa, blogger no me deja modificar en "redactar" y ya he olvidado por completo mis conocimientos en Java para hacerlo en "html"...

10 de julio de 2013

EL DICHOSO GUASAP


La vida ya no se vive, se guasapea. Y lo digo con rencor de no pertenencia a la clase, que no llamaría envidia todavía. El caso es que la bromita esta de mira que filete me estoy comiendo es la pura rutina. Parece como que si no guasapeas o tuiteas lo que haces es como si no lo hicieras. Recuerdo que cuando comencé en esto de las oficinas, como al final de las vacaciones, una semana después, siempre llegaba alguno con el álbum de cromos de las vacaciones para presumir de lo alto que subió, de lo mucho que visitó o de lo mucho que...Luego llegaron las tiendas de fotos que te las daban en una hora, así que ya no había que esperar a la semana siguiente, sino que incluso el mismo día llegabas con el moreno y la traca fotográfica. Con las cámaras digitales aquello se estandarizó. Y el culmen de lo inmediato es el guasap e intuyo el tuit. Estas vacaciones nos hemos llevado al hijo de unos amigos. Tres añitos de pura risa y vitalidad. El caso es que el pobre parecía estar viviendo la propia película de sus vacaciones en la que todos éramos directores. Me tiro al agua...¡¡¡ no, espera !!! Pilla móvil...¡ ahora ! y zas, mensajito a sus padres: mira como se tira el peque a la piscina. Y quien dice tirarse a la piscina dice subirse a un árbol, comerse un helado, echar una carrera o levantarse sequito de dormir. ¡ Corten ! y guasap que te crío. Cuando devolvimo al pequeño a su seno familiar ya no tenía nada que contarles, ya se lo habíamos guasapeado todo...

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

5 de julio de 2013

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE

- ¡ Sois mi mejor familia del mundo !

Hugo, cuando tenía cuatro años.

4 de julio de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

ARENA



(soneto plagiario)



"¡Nada más que de arena!"



Oliverio Girondo



No me hago en este tránsito a la pena.

No hallo en nadie ni nada ya consuelo

para este deambular de duelo en duelo

sobre un erial de arena y más arena.



Arena en vez de sangre, arena en vena,

arena en la mirada en vez de cielo

rigiendo un horizonte do el anhelo

fuese alivio al cansancio que me aliena.



Arena ahogando el cántico, cegando

las huellas en la arena y el camino

incierto aún por hacer, mudando el sino



en jaula y laberinto, confirmando

que nada hay más que arena, que es la suerte -cruel alea jacta est- arena y muerte.

3 de julio de 2013

BUSCANDO HUECO

Sí, lo reconozco: lo hago. Es como si pensara que los aparcamientos son como las sirenas, esos animalitos mitológicos mitad mujer de portada de sexshop y mitad sardina de culebrón Disney, y esperara escuchar sus cánticos de espacio libre para encontrar un hueco. No lo puedo evitar. Porque si hablara de esto con un amigo en la barra de un bar explicaría ufano que lo de quitar la música o bajarla en el tema aparcamiento es para ahorrarme unos cuantos partes sin contrario, para escuchar de forma más eficiente el sibilino zumbido de las columnas que se mueven en los parking o los malvados bolardos teletransportados de la nada al parachoques de tu bólido. Pero no, es que yo, como si fuera un rastreador del espacio entre dos coches, bajo la música cuando empiezo a buscar sitio. Debe ser que para mí, un urbanita empedernido, eso de buscar un hueco en la selva de asfalto es cosa seria. Quizá algún día se descubra que los sitios para aparcar emiten un sonido a una frecuencia que sólo expertos como yo somos capaces de percibir. Y para ello, claro, hay que bajar la música…Chis, silencio, perdone ¿se marcha...?

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)