LOS QUE IMPORTAN:
De un lado un chaval, que todavía no ha cumplido la mayoría de edad, que con un amigo vuelve de pescar. Se encuentran con el desastre, policías, ambulancias, bomberos. No lo dudan, bajan al barro a ayudar. Portean, empujan, arrastran, llevan de un lado a otro. Sin desfallecer. Incluso uno de ellos llega a prestar sus zapatillas a uno de los heridos.
Del otro algunos usuarios de plataformas para compartir vehículo, algunas líneas de autobuses y aéreas, y algunas empresas dedicadas al alquiler de vehículos. Estos, viendo la alta demanda de medios de trasporte hacia el sur en los días posteriores al accidente ferroviario en Adamuz, decidieron subir, descarnadamente, los precios de sus servicios hasta hacerlos, en algunos casos, prohibitivos.
Son dos maneras de afrontar las mismas circunstancias. Ambas perfectamente legales. Sobre gustos se hicieron los colores. Yo no tengo ninguna duda de cual es el color que me me representa...