2 de enero de 2014

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (EL POETA DE GUARDIA)

Abrazos



Tiempo de matanza



Apenas comenzamos a explorar

a gatas los confines

de lo desconocido,

nos enseñan a odiarnos los unos a los otros,

a establecer fronteras, a temernos,

a pasar por encima,

a ser asno de Atila devastando

la sementera ajena, a caminar dejando

detrás tierra quemada,

a vencer o morir. Por si una guerra.

Porque la vida es dura y nunca ha habido

zapatos para todos

y andar descalzo hiere los pies del más pintado.

Creced, multiplicaos,

sed carne de cañón, no más que un número

en el haber sin debe

–el oro en una mano

en la otra el crucifijo–.

que ostentan los señores de la guerra.

Dejadlos que, arrastrándose,

se acerquen hasta mí;

es tiempo de matanza.

26 de diciembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

Tarjeta navideña con membrete oficial



Hoy alguien que no sabe

ni le importa una mierda

quién soy y de quien sospecho

no habría osado hacerlo

en vida de su autor,

me ha felicitado

la Navidad citando

palabras de Mandela.

Ha debido pensar,

junto a sus asesores,

que una vez muerto el perro

se terminó la rabia,

no existiendo, por tanto,

apenas riesgo alguno

en emular el eco

yerto de sus ladridos.

19 de diciembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

El horror



Postrado como un perro

molido de cansancio,

me arrastro a contemplar

mi reflejo en las aguas

profundas del estanque.

Y al ver tanta amargura

deformándome el rostro,

me alejo, pavorido

y cobarde, envidiando

la suerte de Narciso.

18 de diciembre de 2013

ERE...TONTO


Los rimeros, los troveros, los araneros, chanchulleros, dolosos, fulleros, ladinos, maulas, trapaceros…esto es, la empresa; Y los proletarios, los empleados, los operarios, los pringados, los timados…esto es, los curritos; hemos llegado por fin a lo que parece un acuerdo. Estoy hablando del ERE en marcha en mi empresa y que afecta a 31 de sus asalariados. Hemos estado durante más de un mes en un tira y afloja donde los que eran nuestros compañeros, hasta ahora, y que se han encargado de dar la cara por la empresa, nos han demostrado un nivel de rastrerismo barriobajero y de mercadillo que nos ha helado a todos el ánimo, y lo que es peor, ha enturbiado la memoria de lo que era un lugar admirado para trabajar. Después de mucho bregar, de que nuestros representantes y nuestra abogada se hayan dejado, literalmente, las pestañas ¿sabéis lo que hemos logrado? Un despido improcedente. Sí, eso es lo que hemos logrado. Amén de algunas ventajas adicionales, básicamente los días de indemnización se corresponden con lo que marca la ley en caso de improcedente. Y en esas estamos, gracias, por su puesto, a nuestro querido gobierno. Que diría que se doblega ante los intereses patronales, pero visto lo visto me inclino más a pensar que son la misma patronal. Así que amigo Rajoy y acólitos del Club de Campo, gracias. No ya de mi parte, que mal que bien voy a buscarme la vida, lo sé, sino de la de varios de mis compañeros que después de 35 años en la empresa se tendrán que conformar con un par de años de salario. La lástima es que ninguno de ellos te llevó al gobierno, porque hubiera sido un pequeño gesto de justicia que uno de tus votantes perdieran 50 mil euros ganados en años de trabajo. Ahí lo reconozco, me hubiera podido el rencor y en la intimidad hubiera esbozado una sonrisa del tipo ¡ahora te jodes ¡. Pero es que ni esas, la alegría se prodiga poco por la casa del pobre.

MICRO (HUMOR PROPIO)

11 de diciembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL EXODO (El poeta de guardia)

Epigrama



(El elogio de la locura)



Procura mantenerte

siempre en guardia ante aquellos

que proclaman que el pueblo

es sabio y soberano;

suelen ser los que ansían

extender como un virus

la estulticia entre el pueblo

a fin de dominarlo.

SEGURATAS


De lo que aprendí en la facultad y que sin recurrir a google logro recordar es que el monopolio de la violencia es del Estado. Es decir, la única entidad posible con legitimad para ejercer la violencia, y por violencia no debemos pensar en los antidisturbios, porque la violencia puede ser proporcionada como cuando se detiene a un violador o se encarcela a un asesino en serie, repito, la única entidad con legitimidad para ejercerla debería ser el Estado. En realidad esa era la definición máxima de Estado. Lo que lo diferenciaba del resto de entidades, como por ejemplo, una multinacional tipo Coca-Cola. Pues este gobierno, con un Arco del Triunfo que va camino del Guinnes, ha decidido pasarse al mismísimo Max Weber por donde amargan los pepinos y ahora quiere legitimar a los guardias de seguridad privada en el uso de la violencia contra los ciudadanos libres. Ya no sólo te va a poder detener un policía, que ha pasado por una academia, unos exámenes, y tiene el control de un Estado detrás, sino un Segurata, con un mísero psicotécnico y un contrato mileurista. Amén de que estamos abriendo la veda para que se explayen todos esos aprendices de Rambo que por no saber hacer la “o” con un canuto jamás podrán aspirar a una oposiciones razonables, estamos cambiando las reglas del juego a pasos agigantados y esto es extremadamente peligroso. Eso me recuerda a aquel inquietante poema de Martin Niemoller (¿o de Bertolt Brecht?) Primero vinieron a buscar a los comunistas…Pues eso digo yo. Un día de estos privatizarán la policía, terminaremos en cárceles patrocinadas por Pastas Gallo y nos preguntaremos como cojones hemos llegado allí. Al tiempo.

MICRO (HUMOR PROPIO Y ESPECIALMENTE INDIGNADO POR NO DECIR HASTA LOS COJONES)

5 de diciembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

Gerberas



Corre ladera abajo

con un vestido blanco

salpicado de flores

–son gerberas.

Eres tú con seis años

–hoy es siete de abril–

y aún no nos conocemos.

Pero llegas sonriente

a mi lado y me abrazas

y riendo a carcajadas

rodamos por la hierba.

Cuánta dicha nonata

puede albergar un sueño

4 de diciembre de 2013

DIGNIDAD


Hacía más de quince años que no veíamos a ML. Durante un tiempo compartimos bastantes cosas. Fue un reencuentro agradable. Charlamos de los viejos tiempos y nos pusimos al día. Durante los años que compartimos ella tuvo un bar de copas. Sabíamos por terceros que lo había cerrado y nos interesamos por la razón. Nos contó que una noche, de miércoles, cuando iba a cerrar, entró en el bar un hombre que a punta de cuchillo la robó y la violó. Se generó en la mesa un espeso silencio. Ninguno supimos como reaccionar. Estuvimos torpes. Ella nos contó que lo había superado y que si al final dejó el bar fue para evitarle a su madre el sufrimiento de saber que estaba, cada noche, en el mismo lugar y con la misma indefensión. A mí se me heló la sangre y solo cuando volvía a casa empecé a reflexionar y a sentir cierta tranquilidad. Mi vieja amiga había superado ese trance, ese trauma, con la dignidad de quien no se siente culpable. No ya la dignidad, sino sin el estigma de la culpabilidad. Habló de aquel momento triste sin sentimiento de culpa, porque en esta historia, el hijo de puta es otro. Pero no siempre ocurre así, y muchas mujeres que han sufrido una violación sienten la necesidad, y su entorno, de esconderlo, por vergüenza, por culpa. Por ser mujer, y por eso incitar a los violadores, por tener piernas, y pechos, y coño, o por llevar minifalda, o por acceder a unas primeras caricias, por no saber decir no a tiempo, o no hacerlo con la destreza y decisión necesarias, por paralizarse por el pánico…al final, la sociedad, de una forma más o menos velada, de un modo más o menos voluntario, inoculamos sobre la víctima el virus de la culpa y la vergüenza. Pero mi amiga encontró el antídoto y nos dio a todos una clase magistral de dignidad.

MICRO (HUMOR PROPIO E INDIGNADO)

28 de noviembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)


Dios los cría y por sus astas se juntan



El Gobierno Popular,

según Montoro ha anunciado

con esa risa malévola

de torturador fascista

y a un tiempo tonto de baba

que esgrime con desparpajo,

va promulgar un decreto

para tratar, con la poca

vergüenza de que hacen gala

los de El Caudillo y Santiago

y cierra España y rosario

en la Almudena con Rouco,

de enmascarar sus vergüenzas,

esas vergüenzas que tanto

Luis el Cabrón ha aireado.

"Nuestra intención –ha afirmado

el hacendoso ministro-

es que el español olvide

que hubo contabilidades

y programas de gobierno

de esas que hoy de una manera

coloquial nominan “A”,

cambiando el abecedario.

A partir de esta reforma

nada de aes, haches, ye-yes,

zetas, pes, jotas ni gaitas,

sólo quedará la “B”

–caja B, plan B, B B

para nombrar al "bartido"-

y, para el uso exclusivo

de este ministro, la ge.

Je, je, je, je, je."



27 de noviembre de 2013

HUMILLADO


Humillado. Así se sentía. Estaba sentado en la cama mientras el día se desperezaba sin demasiada prisa. La ciudad parecía adormilada, si no fuera porque los coches, como un pulso eterno, rompían de vez en cuando la paz nocturna. Se estaba calzando las botas y el traje. Pero no era un día normal. No. Era el día de la huelga. Una huelga general más que justificada, con una patronal insensible y escudada en una crisis que era la panacea de todas las vueltas de tuerca. Él quería estar en la calle, detrás de una pancarta, reclamando sus derechos, lo que es justo, lo que procede, lo que corresponde. Pero le pudo el miedo.Y el entorno, que le pedía sensatez. No lo hagas, mira tu situación, ¿y si te echan? Y todos esos bla bla que vienen desde el inmovilismo timorato. Accedió y trabajó. Con recelo, con rabia, con angustia por traicionar sus principios y por estar cavando la tumba de su propia conciencia. Pero allí estuvo. Hoy han pasado meses de aquella mañana. Y está, otra vez, sentado en la cama. El día ya ha despuntado desde hace hora, pero ahora ya no necesita madrugar tanto. Ni hay botas que calzarse, ni traje laboral porque ya no hay trabajo. Mira al frente y ya no encuentra energías para sentir rabia. La humillación, la profunda y dolorosa humillación, puede más que nada.

MICRO (HUMOR PROPIO)

21 de noviembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)


ALMAS JEMERES



No hay nada que juzgar. Pol Pot no fue

jamás un dictador ni un genocida.

Fue más que nada un héroe

que arrancó, gobernando con firmeza,

la patria de las sucias

zarpas de los traidores.

Los desaparecidos, los cadáveres

o aquellos que sufrieron

de exilio o de tortura

fueron el sacrificio necesario,

eso que ahora llamamos daños colaterales, para una patria grande, unida y libre.

Por supuesto que a todo

aquel que lea estos versos

habrán de parecerle, cuando menos,

un vasto, ingnominioso despropósito

merecedor del más grande desprecio.

Rectifiquemos, pues, y, pretendiendo

la aprobación del público,

comencemos de nuevo.

No hay nada que juzgar. Francisco Franco...

20 de noviembre de 2013

PODRÍAS SER TU


Dobla la esquina decidido. Atrás queda el ajetreo de una ciudad que huele a fiestas navideñas por todos los dígitos, los datófonos humean insensibles y las compras nos hacen olvidar un año duro, el último de una cadena que algunos llaman crisis. Lleva cuatro o cinco bolsas en cada mano. Está contento, ha terminado las compras en una tarde. Llovizna un poco y el frío arrecia. Acelera el paso, el coche está en el parking, todavía hay que salir del centro, peregrinar por la circunvalación y llegar a la zona residencial donde le esperan su mujer y sus dos hijos. En un portal hay un hombre con esa edad indefinida que tienen los vagabundos. Larga barba y pelo canoso y sucio, igual de largo. Se miran. En sus ojos hay cierto rencor, o eso parece adivinarle en esa especie de sonrisa irónica que dibuja su cara los dos o tres segundos en los que se cruzan sus miradas. Parece como si quisiera contarle algo y él se pregunta como puede un hombre terminar así, cómo puede abandonarse de tal modo, pero sigue caminando. Su vida acomodada le espera.
Luego todo pasó demasiado rápido. La empresa fue comprada. Un ERE que le pilló en fuera de juego. Devolver el coche, el portátil, el futuro. Un despido con lo que marcaba la ley. Su mujer, que descubrió aquella infidelidad con la secretaria en el peor momento de todos. Unas maletas hechas con mucha prisa. Tres tardes a la semana de visita. Media docena de puertas, que esperaba abiertas, se cerraban con más o menos violencia. Un millón de entrevistas y un teléfono que dejó de sonar. Primero un apartamento, después un hostal y cuando quiso darse cuenta, ya no tenía para pasarle la pensión a sus hijos. Una reclamación judicial, una pérdida de los derechos. El alcohol como absurdo salvavidas. Los bancos dejaron primero de llamarlo de usted y después un seguridad le impedía la entrada. Ya nadie recordaba haberlo conocido, nadie reconocía aquel negocio exitoso, aquella convención al otro lado del océano. Ya ni él mismo se recordaba con traje y corbata. El pelo empezó a crecerle y ni tuvo ganas ni motivos para cortárselo. Con la barba ocurrió lo mismo. La primera noche que durmió en la calle fue incapaz de conciliar el sueño. Dos meses después ya se mueve con cierta soltura en los submundos de la ciudad. Lo peor es la lluvia, y el miedo a perder lo poco que le queda, cuando la dignidad ya es una quimera. Es navidad y la ciudad huele a polvorones desmemoriados y a felicidad transitoria. Está en un portal, intentando que el frío no le hiele el ánimo. Un hombre trajeado, de mediana edad, dobla la esquina. Va cargado con multitud de bolsas. Su caminar es firme. Cruzan las miradas un segundo. Él hombre la esquiva y él sonríe, podrías ser tú, amigo, podrías ser tú, le dice con una sonrisa irónica y en silencio.

MICRO (HUMOR PROPIO)

14 de noviembre de 2013

MÁS ALLÁ DEL ÉXODO (El poeta de guardia)

Cuchilladas



la verja de Melilla

y otras tantas

tienen sus días contados



bien pronto las fronteras que separan

con celo criminal

nuestro egoísta mundo de primera

de la pocilga inmunda en la que se hayan confinados los parias se habrán de desplazar de latitud mudándose hacia el norte



y cuando ocurra amigo

cuando esto ocurra a ver

tú que no puedes ver que no soportas

a tanto puto negro a tanto moro

de mierda deambulando por las calles

que iluso en tu narcosis consideras

tu propiedad privada

a ver amigo entonces de qué lado

estás de la alambrada

13 de noviembre de 2013

BREAKING BAD Y EL SUSTO TIJOUX


Ya habían pasado una cena, un par de cuentos, unos dientes bien limpitos, unos besos de buenas noches, unas risas de última hora, dos lavadoras, un lavavajillas y una secadora. La ropa del día siguiente en boxes. Era la hora de nuestra cita diaria con Walter Wait y Jessy Pigman. Cuarta temporada (Breakingbad). No recuerdo si cuarto o quinto capítulo. Mediado el mismo, en gloriosa postura horizontal sobre el sofá, suena mi teléfono móvil. La melodía se coló de forma brutal en el salón. Eran casi las doce de la noche. Intenpestiva hora donde las haya para una llamada. Con abuelos setenteros con marcapasos y transplantes, y hermanas, primos y amigos por ahí en aviones, coches, autobuses y bicicletas, como que una llamada a esas horas, al menos a mí, me pone el corazón a mil. Mientras caminaba hacia el teléfono, que siempre dejo en la entrada para no olvidarlo, notaba los latidos en las sienes. Y curiosamente, según me acercaba al teléfono, el sonido se alejaba. Tuve un momento de confusión. Imágenes veloces en la serie. Ana Tijoux y su 1977 torturando mi serenidad. Hasta que mi pareja se dio cuenta y me lo hizo saber. Larrey, es la serie. La madre que parió Vince Gilligan, mira que hay canciones en el mundo para ilustrar el devenir de los personajes y ¿tiene que elegir la melodía de mi móvil?¿alguien más conoce a Ana Tijoux? En fin. Volví al sofá, sí, pero no volvió a ser lo mismo. El corazón seguía latiendo con fuerza y creo que no recuperé el pulso normal hasta que Morfeo me acogió en su seno.

Ah, os dejo un link de la escena, y también otro para que conozcáis a Ana Tijoux... 

MICRO (MATEO EL ATEO)