31 de marzo de 2011

CARA DE TONTO

Cara de tonto. Esa es la que se me ha quedado. Ayer me robaron, delante de mis ingenuas narices, mi blackberry. Fue en el vestuario de la piscina. Es la blackberry regalo de mi amigo Nono, así que me jode dóblemente. No sólo he perdido un par de micros que se me ocurrieron en plena calle y que grabé con voz. Ni los vídeos de mis hijos, entre ellos el ya famoso "El socorrista". Ni los muchos números de teléfono que ahora voy a tener que ir recopilando. Ni el tiempo que me cuesta ganar el dinero con el que pago las cosas. Ni el trastorno de dar de baja la sim, pedir otra nueva y andar buscando un teléfono de emergencia que pasará a ser el titular. Además de todo eso, es la cara de imbécil que se me ha instalado. Y hay que tener cojones. Porque yo de bueno soy tonto (cobarde, diría algún crítico) pero los que no me conocen no lo saben, y soy un tipo con cara de pocos amigos (fachada que viene de serie...), casi cien kilos y rozando los 190 centímetros. Así que para meterle mano al bolsillo de la camisa de un tipo que de esa guisa está duchándose a cuatro metros hay que tenerlos como el caballo de Espartero. Las cosas las dejo en una taquilla con candado, pero mientras me ducho, descansan en la banqueta. Es para quitarme el cloro, así que estoy hablando de una ducha de apenas quince segundos. Pues ese es el tiempo que necesitó el ladrón para darse cuenta de que en mi camisa había una golosa blackberry, valorar el riesgo, meter la mano y salir zumbando. Cara de idiota cuando, todavía con la toalla a la cintura, busqué el móvil que uso como reloj. Sí, cara de idiota. Además, estoy seguro de que hemos perdido una reliquia, una de las pocas tarjetas de Airtel que todavía quedaban operativas en el mundo. Esta mañana, frente al espejo, he sido incapaz de hacer una previsión, un diagnóstico, así que no os puedo adelantar cuando se me va a quitar esta cara de tonto que se me ha quedado.

MICROS (HUMOR PROPIO)


NOTA del autor: sin acritud...

30 de marzo de 2011

¿QUIÉN IRÁ?

Discutíamos sobre la igualdad y todos convenimos que las cosas habían cambiado. Sobre todo estábamos convencidos de que, al menos laboralmente, nuestros hijos no iban a cuestionar jamás una profesión imponiendo el género como un valor calificable. Pero a mí me asaltaba una duda. Es verdad que uno no puede auditar todos los repartos de tareas en las parejas, entra dentro de la economía particular, pero no es menos cierto que cuando un rol se repite mucho y esto puede condicionar a uno u a otro de una forma significativa es digno de tener en cuenta. Aducía a la responsabilidad sobre los hijos. Sí, los papás lavamos ropa, cambiamos pañales, llevamos y traemos de las extraescolares, nos levantamos por la noche, acunamos, damos biberón, acudimos al pediatra, nos sabemos los nombres de los medicamentos más comunes y su posología y ese largo etcétera de cuestiones paterno filiales. Pero, hoy en día, si un niño en mitad de la jornada se pone enfermo y uno de los padres ha de acudir faltando a su trabajo, sin valorar excepciones ¿quién crees que lo hará? Yo también pienso que en la mayoría de los casos será la madre. Tal vez las cosas no están cambiando tanto como parece, pero ¿de quién es la culpa?

MICROS (HUMOR PROPIO)


29 de marzo de 2011

LAS DE LA SEXTA

Estás más buena que una presentadora de La Sexta. Esa frase, de la que defenderé la autoría ante cualquier abogado, se me ocurrió cuando empezó la cadena, porque me llamó la atención la belleza de las presentadoras. Además, conocí personalmente a una de ellas, encargada de las noticias del Congreso, pues fue pareja de un amigo. El caso es que han pasado cinco años, y la cosa no parece haber cambiado. Es como si en recursos humanos de la cadena lo tuvieran claro: niña bonita e inteligente, tipo feucho y graciosín. Y que me perdone Buenafuente...por lo de graciosín, digo. La diferencia estética de la plantilla femenina frente a la masculina es sorprendente, sideral y digna de consideración. He hecho un experimento. He tomado una serie de nombres de presentadores y otro de presentadoras, los he metido en un bote y como si del sorteo de la Champions se tratara los he ido emparejando. Este es el cuadro, juzgar vosotros mismos:

Al parecer, para ser presentadora de La Sexta es necesario tener menos de cuarenta tacos y estar bien o muy bien. Ahora, si eres tío, pues ya no es tan importante. Y no dudo de la profesionalidad de las preciosidades que se ponen al otro lado del logo verde, ni mucho menos, más bien lo contrario, lo que me llama la atención es la ausencia de bombones masculinos (¿es que no los hay listos y guapos, muy guapos?) y sobre todo, el porcentaje tan altísimo de bellezas femeninas. Como diría aquel ¿coincidencia? ¡no lo creo! ¿Quién es el Patricia Conde de la cadena?¿o la Olga Viza? Canta. Mucho. A todo esto ¡ estás más buena que una presentadora de la sexta !

MICROS (HUMOR PROPIO)


28 de marzo de 2011

LUCECITAS


¿Quién diseña los aparatos electrónicos modernos? Estoy seguro de que es primo del inventor de las lámparas led, seguro. Tengo en el salón lo que es el centro de intercambio de archivos, o la cueva de Alíbabá según la SGAE. Es decir, ordenador, disco duro y router de mi operador de turno. Y claro, el dichoso aparato tiene ocho luces luminosas, a cual más insistente. Intermitentes, lo primero, como si estuviera averíado en mitad de la autopista ¿es que va el router de mi vecino detrás y hay que avisarle? Después tiene otras siete luces, igual de intermitentes, verdes, que van y vienen. Y yo os aseguro que solo tengo una red, porque a juzgar por la actividad de las dichosas lucecitas, parezco una empresa de intercambio de archivos. El tal "Lan" ese se está poniendo las botas a costa de mi router. Después tenemos el disco duro acumulador, con su lucecita de marras, ésta, por suerte, fija, para avisarme de que sigue encendido, como le hago poco caso...gracias, amigo. Y luego me queda el ordenador, que tiene su lucecita fija roja de encendido y dos intermitentes, una con forma de rayo que nunca he terminado de entender, porque siempre he sido más del Cádiz. Así, cuando terminamos el capítulo de la serie que toque, perdida la solidadridad luminosa y catódica, nuestro salón parece una nave espacial, más que una nave espacial un centro de control de la mismísima NASA, que dan ganas de gritar, Apolo XIV, Apolo XIV aquí el centro de seguimiento carabanchelero, ¿es verdad que Neil jamás pisó la luna? Que le pida ya a su primo, el de las lamparitas, el inventor de los equipos electrónicos que se deje de tanta oferta, que estamos hasta las narices de las lucecitas, coño.

MICROS (HUMOR PROPIO)


27 de marzo de 2011


Hugo va en el coche, mirando por la ventana. Me gustán los papás, y las mamás, y los rubenes, y las farolas, y las aceras, y los Mercadonas.

26 de marzo de 2011


SIN LÍMITE DE ASALTOS

OK & KO
dispuestas de este modo
en forma de quiasmo
pudieran parecernos expresiones
del todo contrapuestas
oxímoron sin duda
pero esto no es así
OK & KO
tomadas de la mano estrechamente
por esa conjunción copulativa
no son más que una triste alegoría
de este jodido mundo
en el que para que los unos vivan
-los menos- como príncipes
o acaso emperadores
los otros -los que más- han de besar la lona sin opción a volver a levantarse

25 de marzo de 2011

LAS VUELTAS QUE DA...

La sabiduría popular reza que uno tiene que tener amigos hasta en el infierno. Yo añadiría que en momentos de crisis incluso en el cielo. Adapté este principio con un refrán de cosecha trasteril: de donde te vayas amigos haya. Con las mismas, enemigos los menos. Por puro egoísmo y lógica. Que la vida da más vueltas que una peonza pero al final todos los caminos llevan a una sala de reuniones. Y a quien hoy insultas mañana le pedirás que te firme las vacaciones. Para perpetrar esa especie de plan vital es necesario contar hasta mil (millones) y tragar saliva para que el orgullo pase, que algunas veces ganas dan de liarse la manta a la cabeza y sacar los exabruptos a escena. La realidad nos regala pequeñas cápsulas que evidencian lo que os digo. De nosotros depende entender el mensaje. Tengo una ¿os acordáis de Djukic? cualquiera entrado en la treintena y pelín futbolero recordará su mariscal figura de central elegante marrando el penalti de los penaltis y dándole un título al Barcelona que bien merecía el Depor, por aquel entonces el equipo del pueblo. Aquel penalti, muy mal tirado, se lo paró un tipo de nombre José Luis González, que, por hacer su trabajo, se ganó la injusta enemistad de media España. De esto han pasado ya casi veinte años. Ahora el yugoslavo es entrenador y desde hace unas horas tiene la difícil misión de intentar salvar del descenso al Hércules. El equipo está hecho, se encontrará con jugadores, técnicos, preparadores forzosos ¿Sabéis el nombre del preparador de porteros? Se llama José Luis y, sí, hace casi 20 años se paró uno de los penaltis más famosos de la historia del fútbol español...lo dicho, amigos hasta el infierno...

MICROS


24 de marzo de 2011

CACHEO DE CACHA


Suelo hacerme preguntas. Y no siempre encuentro respuesta. Una es esta que os planteo hoy. Si una Guardia Civil, que trabaja en la zona de facturación del aeropuerto y por tanto es encargada del cacheo puntual a las mujeres que lo requieran, reconoce abiertamente su homosexualidad, demostrando que siente atracción por las curvas femeninas, ¿estará automáticamente inhabilitada para sus funciones siendo obligada a cambiar de trabajo? ¿Empezará a cachear hombres? Y la pregunta la hago a la inversa y con un Guardia Civil hombre ¿Qué es lo que nos aseguran siendo una persona de tu mismo género la que te pone las manos encima cuando te registra?¿que no te sientas intimidado pensando que quien lo hace está aprovechando para lubricar con los dedos sus sueños eróticos? Si la mujer que recibe el cacheo no sabe que ella es lesbiana ¿se sentirá tranquila? Y si lo sabe ¿se sentirá intimidad pensando que podrá excitarse mientras le busca droga en los muslos? Diríamos que no hay problema, que aunque sea lesbiana, la buena mujer, y mejor profesional, sabrá diferenciar entre trabajo y placer...entonces ¿por qué no lo va a hacer un hombre?¿nos fiamos menos de los hombres? ¿Y si ese hombre es homosexual?¿nos sentiremos intimidados? Yo, la verdad, visto así, si alguien va a andar hurgándome en los bajos, casi prefiero que lo haga un profesional ¿no?

MICROS


23 de marzo de 2011

Partamos de dos puntos previos. Uno, que la Directora de Recursos Humanos de tu empresa te llame con urgencia acojona. Y, dos, el café me gusta casi tanto como la cerveza.
Con estas premisas puedo explicar lo sucedido ayer. A Alfonso, mi suegro, ganador de la III Edición de Suspiros y abuelo de mis hijos, le han implantado un marca pasos. Ayer era la primera mañana post operatoria, así que hablaba con su hija (mi pareja, para despistados) para que me pusiera al día. En eso estábamos cuando la llamada se cortó. Intenté en varias ocasiones llamarla pero comunicaba. Entonces llamó ella al teléfono de mi trabajo, algo rarísimo, porque pasa por centralita y mi móvil estaba operativo. Contesté. Pero no se escuchaba nada. Bueno, sí, ruidos, como si alguien estuviera trasteando con el móvil nervioso. Ella no me escuchaba. Corté la llamada. Dejé pasar unos segundos y volví a llamar. Comunicando. Empecé a inquietarme. Un segundo intento. Un tercero. Por fin logro que de señal de llamada y en ese momento, mientras esperaba la respuesta, aparece junto a mi mesa la directora de RRHH y me dice, seria, muy seria, baja inmediatamente abajo, te están esperando. Colgué y vi mi propio corazón salirse al galope del pecho. Mi imaginación empezó a procesar los guiones de mis miedos a tal velocidad que era imposible engancharse a uno. Tal debió ser mi cara que la directora me tranquilizó. No, hombre, no pasa nada, es bueno, te esperan en el comedor. Algo más aliviado bajé y lo que había esperándome era una máquina de café express que por fin la empresa había decido comprar. Como buen cafetero celebré la noticia (de ahí que quisieran que fuera de los primeros en saborearla) con risas y jolgorio que no eran sino las cloacas del miedo que acababa de pasar. Cuando humeaba ya en mis manos el primer ristretto todavía me temblaban las canillas. Por cierto, que riiiiico el cafelito...

MICROS (HUMOR PROPIO)


22 de marzo de 2011

YOGURES

Siempre he pensado que es un complot. A la gente le preguntas y dice que sí, que les gusta, pero luego miras las neveras y siempre son los últimos. Y el caso es que es complicado encontrar un pack de sabores variados que no tenga, como mínimo, dos de ellos. Los productores de Aranjuez y de los mares de plástico almerienses tienen un poder sobre el universo lácteo que no es normal. Odio los yogures de fresa. No lo puedo negar. No me gustan, y cuando los veo en la nevera, primero rodeados de los demás, y luego solitarios, esperando que el adicto a las cremas de yogur les de matarile, me dan repelús. Y mira que hay yogures de sabores: de frambuesa, de melón, de coco, de plátano, de cereza, de toffe, sabor fresh, de chocolate, de piña, naturales azucarados, de limón, ¡ de galleta maría ! y, en cambio ¿qué es lo que tienen Pascual y Danone contra Valencia?¿cómo es posible que nunca hayan pensado en hacer un yogur de naranja? ¿Qué hace el de los trajes contra esta evidente discriminación? Que me lo expliquen. Y mientras tanto ¿alguien quiere mis yogures de fresa? me caducan en diez minutos...

MICROS (HUMOR PROPIO)


21 de marzo de 2011

HÉROE POR UN DÍA

Ocurrió el viernes, a la salida del cole. A mi hijo mayor, como a millones y millones de niños en la historia de la humanidad, le gusta quedarse a jugar un ratito con los amigos en el patio. Como vamos con el pequeño, pues él también quiere. Y meterse en esa jauría de pelotas y partidos cruzados se me antoja peligroso para un peque de menos de tres años, así que papá helicóptero va de parapeto para evitar males mayores. En esas esquivas tareas estábamos cuando vimos que había un par de padres lanzando una pelota a lo alto de un muro, de algo más de tres metros. Algún gracioso le había tirado allí la zapatilla a un niño. Pero no había forma, el cole ha prohibido las pelotas de cuero y con la de plástico era imposible. El patio de abajo (así lo llaman) está cruzado por unas enormes vigas de hierro. Me acerqué. Vi que no eran capaces y dije ¿y por qué no subimos? Me miraron con cara de pues hazlo tú, así que, ni corto ni perezoso, puse una pierna sobre la papelera, a modo de impulso, un pequeño salitito y me colgé de la viga. Después hice una dominada, bueno, no una, LA DOMINADA, porque a la segunda yo la llamo agggggggg. Subí el cuerpo entero sobre al viga, lancé al suelo la zapatilla, volví a colgarme y ahora de un salto directo me dejé caer al suelo. Mientras esto ocurría los partidos quedaron suspendidos ¡¡¡ hay un tío enorme colgado de la viga !!! Cuatro o cinco niñas de diez años comenzaron a aplaudir, y otros niños se acercaban como diciendo, anda, ¿cómo lo has hecho? Mi hijo me señalaba y le podía leer en los labios "ese es mi papi". No lo hice con intención ostentoria alguna, me educaron así, ayudo. Pero reconozco que terapeuticamente para mi hijo habrá sido un subidón saber que su papi fue el héroe que bajo la zapatilla de lo alto del muro. Solo por eso hubiera merecido la pena.

MICROS


Lo malo no fue descrubir bajo la piel su símbolo de I-Human, ni tan siquiera el código de barras, sino comprobar cuan cerca estaba su fecha de caducidad.