EL PAPA Y SU JEFE:
Voy a hablar desde mi profundo y voluntario ateísmo, que es lo mismo que decir desde el respeto. No termino de entenderlo bien. El concepto de la vida eterna, eso que se dice de "pasó a mejor vida". ¿De verdad es mejor? Porque las pocas personas que conozco que quieren alcanzarla no piensan que será mejor, alguna ni pensaba que la hubiera, simplemente ésta se les hacía insoportable. El resto, nos aferramos con uñas y dientes a nuestros latidos. En cuerpo y mente, porque la tozudez del cuerpo por seguir funcionando es maravillosa. El caso es que un creyente no debería tenerle tanto apego a una vida que es transitoria ¿no? ¿No es un poco como querer quedarte en la terminal del aeropuerto eternamente? Si lo importante, la vida eterna junto al creador, estará cuando pases el control. Y siguiendo esta premisa ¿por qué el Papa se aferra tanto a su vida? Y no es una frivolidad lo que digo, al otro lado está su jefe esperándolo. Supongo que forma parte del mismo principio, si me aferro a la vida será porque mi jefe, que todo lo sabe, todo lo quiere, todo lo controla, así lo quiere. Esta religión, pese a todo, lleva miles de años entre nosotros, y es como los buenos virus, que cada invierno mejoran. Pues eso, entiendo que tendrán respuestas para todo, total, gente como yo, que hace preguntas, y mucho más inquisitivas e inteligentes, siempre las hubo, algunas murieron achicharradas, todo hay que decirlo, por ello. Otra cosa, esto también es verdad, que nos creamos sus respuesta. A preguntas de un conocido que supo de mi pasado religioso, no tiré del manido soy ateo por la gracia de Dios, sino de una verdad con menos tintes de humor: porque empecé a hacerme preguntas y las respuestas dejaron de gustarme. Así de simple.
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