10 de febrero de 2007

EL BARCO


La historia que les voy a contar ocurrió hace algunos años. No demasiados. Goberanaba Aznar y en la oposición estaba un tal Jose Luis Rodriguez Zapatero. Por aquel entonces, un barco repleto de un peligrosisimo cargamento, seres humanos, con sus bracitos y sus cerebros, quedó fondeado a doce millas de las costas africanas de Mauritania. Lógicamente ningún gobierno se quería hacer responsable de aquel peligrosísimo cargamento. Es más, incluso la ayuda humanitaria, que normalmente carece de color político, tenía que sortear numerosas trabas burocráticas para hacer llegar su buena voluntad a los osados y hacinados ocupantes. Aznar miraba para otro lado y, preocupado por encontrar armas de destrucción masiva, argumentaba que aquel no era su problema. Y Zapatero, fiel a su filosofía de izquierdas, criticaba la falta de humanidad de un gobierno cobarde e insensible...

Pues no, toda esta historia no ocurrió hace años, sino que está ocurriendo ahora. Y no es Aznar y su gobierno quienes se muestran cobardes e insensibles, sino Zapatero. No me cuesta imaginarlo, si esto hubiera ocurrido, como he fantaseado, hace unos años, en un mitin, mano en alto gritando "Aznar es un presidete capaz de dejar morir a 400 imigrantes metidos en un barco por falta de valentía. Si yo fuera presidente esto no ocurriría porque seríamos valientes y ayudaríamos a esa gente, porque mi gobierno no tendría miedo a los inmigrantes, porque un gobierno de izquierdas no tiene miedo jamás a las personas."

Pues eso, señor presidente, sea fiel a lo que vendió a sus votantes y, sobre todo, sea valiente. Sienta un precedente. Sí, de eso se trata. Ya lo hace con otras cuestiones y es criticado, pero es valiente ¿por qué no lo hace ahora?¿son menos peligrosas las consecuencias de tener a De Juana postrado voluntariamente en una cama que las de tenderle una mano a esos cuatrocientos desgraciados?.

Supongo que algún día mi hijo me preguntará papá ¿y tú por qué votas siempre en blanco?. Entonces le contaré que hace unos años, hubo un barco...

1 comentario:

Caminante dijo...

Las personas, material peligroso, el capital -los dineros- bienvenido sea.
¿Cuando alcanzaremos la cumbre de la Humanidad? Está demasiado lejos aún, nos queda mucho por recorrer, pero ... como dice ¿Tagore? el camnio más largo se inicia con el primer paso, siempre hay que dar ese paso.
Besos y un abrazo. Buen "finde". PAQUITA