12 de abril de 2007

MICROS


Cuando termina de darle el vaso sabe que es el final. Bebe el suyo y se tumba a su lado. Es paradójico, en sesenta años juntos nunca la había visto tan hermosa, piensa antes de cerrar los ojos.

LA SERENIDAD


De todas las fotos que he visto sobre el atentado que ayer desató el pánico en Argel me ha impresionado una. Las hay de todos los tipos, y todas muestran con imágenes más o menos explícitas el dolor y la locura. A eso ya, no voy a descubrir nada, nos vamos acostumbrando. Es el rostro de un hombre ensangrentado, sentado en el murete de un jardín, el que me ha impactado más. La foto muestra las llamas al fondo y dos hombres sentados en el suelo. Uno de ellos atendido por un tercero, civil, gritando y con la mano levantada. A su lado está este hombre que parece tranquilo. Mira a la cámara y levanta la mano igualmente, pero con mucho menos ímpetu, casi con serenidad. Pareciera como si el cámara estuviera pasando lista en clase y hubiera dicho su nombre: ¿Ramón Salcedo?, sí, presente. Lleva un traje gris manchado de sangre, tal vez suya, y el rostro también ensangrentado. Pero no hay miedo en sus ojos, más bien tranquilidad. Es desasosegante observar esa tranquilidad, esa especie de en fin, al menos estoy vivo, o tarde o temprano me tenía que tocar. Cada uno afronta el dolo como quiere, bueno, como puede, y este hombre parecía hacerlo con resignación. Miro la foto y es como si él se fuera comiendo el resto de la imagen, las llamas, el jardín, los restos por los suelos, el otro herido. Su serenidad empequeñece antes los males que me acechan, hace de mi atasco de ayer (gracias Gallardón, ¿es que lees el trastero?) una nimiedad absurda e injustamente sobrevalorada. Ya se que esto es demagogia, pero no puedo evitarlo, su rostro me interroga, me mira sereno y aunque no parece pedir explicaciones me siento en la obligación de hacerlo.

Fuera de ese rostro, de la locura de las fotos, está la de quien está sembrando el odio con una rutina alarmante (otra vez un 11). Ahora recuperan conceptos como Al Andalus. Yo no sé vosortos, pero empiezo a tener miedo. Con la sinrazón es complicado encontrar herramientas. Aunque parece lógico que sea la razón la que contrarreste tanto asesino sobre rocinantes, tanto quijote con bombas. Claro, que ¿qué le puedes ofrecer a un tipo que se cose bombas para llegar al cielo en diminutas partículas de odio?

11 de abril de 2007

LOS TÚNELES DEL FARAÓN


Con esto de las obras había sufrido una especie de síndrome de estocólmo político cívico. Sí, de verdad, me dejé llevar por las súplicas de mi secuestrador y mantuve la esperanza (vaya, Esperanza, qué casualidad) de que una vez finalizadas las obras todo sería relindo, que diría aquel. Varios años metidos en guerra, con una ciudad sitiada por las grúas, los desvíos y los so cabrones en el asfalto han sido demasiado tiempo para no acabar encariñándote con el malo de la película, que no lleva pasa montañas ni ha pedido rescate, pero poco le falta. El caso es que han comenzado a abrirse los túneles y, tachán, tachán, amigo Gallardón, lo que antes hacía en 25 minutos a las cinco en punto de la tarde ahora son 45. Antes me paraba justo en el punto donde empezaban las obras del túnel de salida a la Nacional V, ahora, como la boca del túnel (el estómago, como los intestínos humanos, es enorme) es mucho más pequeña nos atascamos un par de kilómetros antes. La M30 ha dejado de ser circular y si no conoces la ciudad y el nombre de sus calles puede que no sepas serpentear con acierto por las entrañas tuneleras. Para salir hacia la M30 carretera de Valencia desde la NV tienes que utilizar un desvío que pone Ermita del Santo. ¿Me van a decir que mi primo Manolo del pueblo tiene que saber que pasando por la Ermita se puede llegar a la NIII?. Da la impresión de que Gallardón para reformar la cocina ha puesto un horno especial, único en el mundo, el más largo de Europa (no sé que pensaría Freud de todo esto) tan grande que para abrirlo y usarlo has de salirte de la cocina.

No, Gallardón, pasada la embriaguez del síndrome, ahora que ya funcionan, sigo pensando lo mismo, tu egolatría tunelera nos ha metido en un fregado (de deuda y desaguisado social y estructural de la ciudad) del que va a ser complicado salir. Eso sí, has logrado pasar a la historia, no como habías soñado, pero lo importante es estar ahí, ¿no?.

MICROS


Basta ya, para, por favor, ten compasión, basta ya, vas a matarme, para, por lo que más quieras, para ya con las cosquillas que me vas a matar.

APAGA LA LUZ, ANDA


Buenos días, ¿ o deberíamos decir buenas noches?. Os presento a Adrián y Adriana, son una pareja que se aleja peligrosamente de los treinta años (titantos diría ella), profesionales relativamente reputados, con hipeteca e hijo (vamos, pareja tipo). Cada semana nos colaremos una vez (el miércoles) en su cama, justo antes de que Morfeo los devore, para escuchar esa última conversación antes de que ella o él pida al otro que apague la luz.


ADRIANA: Joder, lo de mi madre es la leche, la llamo hoy y le pregunto que qué tal, y venga a suspirar, que bien, que no pasa nada, que tranquila. Claro, que yo la conozco, que sé que le ha pasado algo con mi padre, o que le duele algo, porque a mi madre siempre le duele algo, que si no es la cabeza, es la pierna, que anda que parece que está ya en los ochenta en lugar de los sesenta, y va y me dice que no, que no le pasa nada, pero que claro, que está tan sola, que papá trabajando que si bla, bla, bla. Coño, si quieres que vaya, pues dilo, ¿no?.

ADRIAN: Sí, la verdad es que tu madre es la leche.

ADRIANA: ¿Cómo que mi madre?, ¿qué coño tienes contra mi madre?¿qué le pasa?¿eh?, no, dime, dime qué le pasa a mi madre...

ADRIAN: Apaga la luz, anda...

10 de abril de 2007

OBRAS EN EL BLOG


Pasa el tiempo y parece que esta residencia blogera va para largo. Es como si hubiera empezado viniendo a este pueblo un par de días de relax, después una semanita en verano y ahora estoy por comprarme una casa. Por suerte el precio del metro cuadrado de blog sigue siendo razonable (algo de desvelo, algo de teclas, algo de tiempo...) y ya soy propietario. Así que he decidido amueblarlo un poquito. Darle una forma más personal (cuadriculada me dirán algunos, que ya me conocen). El caso es que quiero crear estructuras estables, un modus operandi que me obligue a estrujarme la imaginación. Es un reto y una cuestión práctica, los lugares comunes. Sueño con un lector (con uno me vale) que se levante por la mañana y diga, leñe, o es el día del Peque en el trastero, voy a conectarme, que me encanta.

La estructura la tengo más o menos pensada, y será triple cada día. Por un lado la reflexión sobre la actualidad (el decano del blog), por otro lso micros (los más aplaudidos) y por otro una sección fija. De las secciones fijas solo tengo dos pensadas, así que abierto estoy a ideas. La primera será los lunes, las preguntas del peque, y la segunda los miércoles: apaga la luz, anda. Mañana, que es cuando se estrenan en el Blog Adrián y Adriana os hablaré de esta pareja de treintañeros.

En fin, que estamos de obras, obras que espero sean menos molestas que las de la M30 y, sobre todo, mucho más útiles.

MICRORELATO (XXXIII)


¡¡¡ Camarero !!!, ¡¡¡ otro vino !!!. Estupendo, y ¿qué le pongo?, ¿una cañita como a los demás?

LAS ONG


Cuando te atracan, te ponen una pistola en la sien y te piden el dinero, se lo das, y además del susto y la pérdida monetaria, apenas hay más que contar. En cambio cuando apelan a tu buena voluntad y te dejas engañar pensando que estás ayudando, no hay susto y el dinero es el mismo, pero la sensación de frustración es mayor. El mal sabor de boca dura más y te hace receloso. Yo lo soy por naturaleza si hay dinero de por medio, creo que si tres personas reparten una o dos saldrán perjudicadas. Por eso jamás he creído en las bondades de las ONG, además de por su sospechosa relación con la Iglesia.

Con la investigación a INTERVIDA, que ha demostrado el doble apadrinamiento a niños y el desvío de fondos para inversiones privadas, se ha destapado la caja de pandora. Fundación Lealtad, que es algo así como la policía moral de las ONG (¿y quien la vigila a ella?, tiempo al tiempo) ha realizado un estudio en el cual solo 49 de las 119 ONG analizadas cumplen los requisito ni de buena gestión (razonable si no hay profesionalidad) ni de transparencia (razonable al haber seres humanos). Mis amigos dicen que es comodidad, una especie de fachada para justificar mi falta de iniciativa. No voy a discutir algo que puede resultar evidente, pero el caso es que soy incapaz de creerme la bondad de ninguna ONG. No puedo. Entre otras cosas porque las considero parte del sistema, y como tal su misión es poner tiritas que le permitan seguir funcionando. De este recelo que guardo hacia ellas se ha salvado siempre Greenpeace, más por creer en su lucha contra un sistema que no me gusta que por creerme al cien por cien sus bondades y las de quienes la dirigen.

En medio de todo esto se quedan millones (sí, millones) de personas que de muy buena fe participan, colaboran y se desvelan. Ellos, en muchos casos, admiten que el fraude existe, pero les compensa saber que aun pudiendo haber llegado diez al menos llegó uno que, de no haber sido así, jamás hubiera llegado. Es un argumento irrefutable, no lo niego, pero no me basta, no me sirve, hay algo en mi interior que cruje cuando pienso en una ONG. Digamos que hasta ahora creía lo que pasaba, ahora al parecer lo sabía. Y aun así no deja de ser doloroso comprobar como el ser humano manipula de tal forma como para conseguir que la generosidad ante el dolor ajeno sea un negocio de lo más lucrativo. No solo hay quienes hacen de la violencia y la pobreza su forma de vida, sino que de la respuesta natural del ser humano ante el sufrimiento de un semejante tabién se hace negocio, y mucho. Y eso, da asco.

9 de abril de 2007

MICRORELATO (XXXII)


Entró en el bar un joven dando unas tremendas voces. ¡ Ramón, Ramón, tu mujer te la está pegando con el vecino !. Se levantó raudo, iracundo y enrabietado, y solo se sentó cuando se dio cuenta de que él no se llamaba Ramón.

CONCURSO DE MICRORRELATOS

Reconozco que hay menos animación de la que esperaba a estas alturas (uno siempre es optimisma por naturaleza) pero estamos contentos. Hemos sobrepasado la decena de cuentos. He pensado poner una fecha, para los remolones: el lunes 7 de mayo publicaré todos los relatos. El sistema de clasificación lo tengo todavía en el aire ¿qué os parece eliminatorias por cuentos para llegar a una gran final entre los dos que más os gusten?. Espero vuestros relatos y opiniones sobre el sistema de puntuación.

MICRORELATO (XXXI)


Cierra el libro sobre la mesa. Sabe que es ficción, pero se meten en su mente con un realismo doloroso. Suena la puerta, es su mujer. No sé como has podido hacerme algo así, y un portazo. Ella, desconcertada, se queda en el salón, a solas, y descubre un libro, uno entre millares, sobre la mesa. No sabe por qué pero lo lee. Con tanta emoción que lo termina en un par de horas. Trata sobre una fisioterapeuta que se enamora de un paciente y abandona a su marido, embarazada, sin que él lo sepa. Cuando lee la última página se toca el vientre y se pregunta como el autor, al que no conoce, ha podido saber su historia si ni tan siquiera ha terminado de ocurrir.

DE VUELTA


Bueno, estamos todos aquí, eso me congratula. En la lotería del derrape y las vueltas de campana no nos ha tocado el gordo, ni tampoco la pedrea, espero. Aunque eso no me tranquiliza, que la carretera cada día me produce más desasosiego (dice mi madre que es cosa de la edad).

En cuanto a las vacaciones, pues han estado tan tranquilas como esperaba, haciendo honor, raro es, al concepto portátil de mi ordenador, he escrito una suerte de diario (no se me asusten, breve y conciso) de las sensaciones en estos días...

DÍA 1: Llueve. Ya está, las vacaciones fastidiadas, ahora no podremos salir de casa. ¿Encendemos la chimenea?. Mi hijo siente la misma fascinación que yo por el fuego. Su poder hipnótico es hereditario. Me ayuda con toda su voluntad a hacer bolitas de papel y a colocar las ramas secas. Su falta de destreza se impone a mi ficticia pericia, porque sus bolas son las primeras en prender. Utilizamos pastillas porque todavía estamos en segundo de turismo rural. Nos alejamos cuando chisporrotea y ahí nos quedamos, mirándolo, viendo como canturrean sus lenguas, serpenteando por entre los troncos secos, abrazándolos para llevarlos a una danza de purificación destructora. ¿Llueve?, que bien, Rubén, no tendremos que salir de casa.
DÍA 2: Pertinaz goteo el de las nubes, y la chimenea sigue siendo nuestra aliada. Tronco a tronco desmigajamos nuestra tranquilidad. Estoy desconectado del mundo, y no solo porque Internet parece un molesto recuerdo del pasado, sino por el periódico. Hoy, por primera vez en todo el año, no lo he comprado. No siento mono, y eso que con el miedo a tenerlo ha estado a punto de cometer una locura, una verdadera locura: arrancar el coche. Pero me he contenido, y ahora con la sonrisa de un ex fumador en sus primeras horas, me alegro. No echo de menos los dimes y diretes, los sucesos, las trifulcas, las crónicas. No, no las echo de menos. Tan poco las anhelo que ni tan siquiera me voy a acercar a un telediario. Estoy contento en este retiro voluntario del mundanal guirigay político. De todos modos, como buen adicto, me da que la tentación mañana será mayor, mañana sabremos pues si superamos la prueba o no.
DIA 3: Uno de los detenidos en las últimas operaciones a la cúpula terrorista de ETA sosteniendo en un reciente evento un paraguas a Otegui. Se veía venir, lo dije ayer, la tentación era demasiado grande o la adicción más fuerte de lo que imaginaba. Tengo un periódico. También tengo el remordimiento de las primeras caladas de un ex fumador que ha dejado de ser ex. Después me doy cuenta de que nunca dejaré de “fumar”.

DIA 4: Si lo llego a saber ayer no compro el periódico, de verdad que jartá de tristeza y de malos humos, que ni la chimenea cuando la reanimo (que ya lo he dicho, estoy en segundo). Menos mal que mañana no hay prensa nacional (que sí sensacional (ista), que creo que solo La razón saldrá a la calle). Si supero la crisis de las tres y el telediario puede que esté salvado.

DIA 5: Pues no, esa dichosa musiquilla, que se mete como un taladro en mi conciencia, esa voz, esos buenos días, al final, entre el aturdimiento del quesito y la cerveza, acabé cayendo en la tentación. Enterito que me lo tragué, oiga, y en buena hora. De todos modos, frágil que es la memoria, que no me acuerdo de ninguna noticia, y menos ahora, que intento quitarme los moscones de luces rojas, yium, yium, que prisa tiene ese, hala, hala, a correr, que son dos días. Yo a lo mío, es lo bueno de las operaciones retorno, son tan pesadas que estás deseando llegar a casa.

4 de abril de 2007

¡¡¡¡ VACACIONES !!!!


Cada cierto tiempo toca. Pasamos las semana soñando con el fin de semana, y los meses pensando en los puentes y las vacaciones. Ahora nos toca una larguita, y no deja de ser irónico que sea una semana santa la que me genere tanto alborozo, pero que se fastidien, algo de renta tendríamos que sacarle a su tiranía de dioses y demonios. Lo malo es el coche. Cuando estoy montado, cuando ya circulo, se me pasa el miedo, la incertidumbre, pero las horas antes ando como inquieto, nervioso, y sé que es por eso. Es una de las cosas más inquietantes en este país, más que el paro, más que el terrorismo (!muchísimo más¡). Si un atentado generara las muertes que hay en cualquier operación salida, el mapa anímico del país cambiaría por completo, como lo hizo el 11M. Pero parece que hay muertes como que se dan por asumidas, es como una especie de lotería, que a juzgar por lo que se ve en el asfalto, a la que unos juegan más números que otros. Y, como dice el nuevo anuncio de la DGT, que otra cosa no, pero ingenio le pone a las campañas, lo malo no es que se mate él, sino que mate a alguien en el camino.

Por todo eso, porque me gustáis, porque me dáis la vida, porque os necesito: volved. Pienso pasar lista y quiero que la vuelta al cole no nos traiga sorpresas. Nos vemos el lunes.

3 de abril de 2007

LA PARROQUIA DE LOS VAQUEROS



Seguro que a muchos les resultará extraño leer de mí palabras benévolas de una parroquia, frases no inquisitivas en torno a la religión o concordancia de pensamientos con quien lleva a Dios por bandera. Soy así. Creo que el Madrid que hoy conocemos muchos, los que hemos vivido toda la vida al sur del Manzanares lo sabemos, no sería lo mismo sin las parroquias de barrio. Hoy en día, gracias a la pérdida de buena parte de su espontánea filosofía obrera, han dejado de ser un referente para pasar a ser un simple reducto (matizable, como siempre) pero en los sesenta, setenta y buena parte de los ochenta, la labor de los curas obreros en los barrios fue vital para que estos dejaran de ser, muy poquito a poco, reductos de marginalidad. Los casos son muchos para exponerlos aquí con ejemplos, pero que le hablen a los vecinos del Pozo del Tío Raimundo (Madrid) de curas obreros, ellos sabrán que contarnos. Tampoco quiero extenderme, entre otras cosas porque he leído sobre el movimiento de los curas obreros (que surgió en Francia a finales de los cuarenta) y creo que mi documentación es demasiado leve.


Quiero escribir hoy de Enrique de Castro, Javier Baeza y Pepe Díaz, curas que, entre otras cosas, han tenido la desfachatez, ¡ válgame Dios ! de oficiar misa en vaqueros y dar rosquillas en lugar de ostias consagradas. Ah, se me olvidaba, también han sido un faro que ha iluiminado a centenares de personas para salir de la marginalidad desde su parroquia (y su casa) de San Carlos Borromeo (Entrevías, Madrid). En un artículo reciente expuse que, desde mi punto de vista, la iglesia está perdiendo clientela porque con su praxis se está alejando del objeto final que no debería ser otro que el feligres y su comunión con Dios. Este es un claro ejemplo.


La labor de estos tres curas en su parroquia no admite dudas, han acogido (y siguen haciéndolo) en sus casas a inmigrantes, toxicómanos, mujeres maltratadas, indigentes, para intentar ayudarlos a salir del túnel. Ha ofrecido espacio para el diálogo a colectivos como "madres unidas contra la droga". Los propios feligreses, hablan de las razones de porqué esta iglesia está llena y las dos que tiene en las cercanías no: "te acogen de corazón sin hacer preguntas, no te fichan". Y porque invitan a la cercanía, me atrevería a decir yo. Estoy seguro de que no hay demasiada postura estudiada en los vaqueros y las rosquillas, sino una cuestión lógica, no hay tiempo para formulismos, están al pie de la calle y les resultaría molesto e incómodo tener que disfrazarse, estableciendo así una línea que los separaría sin remedio, para oficiar las misas. Y eso es inaceptable, les dicen desde el arzobispado, con requiebros dialécticos del tipo que los pobres también tienen derecho a recibir la misa como Dios manda. Prioridades, cúpula eclesiástica (he mordido las teclas para no incluir algún insulto) , los pobres, primero, tienen derecho a dejar de ser pobres, ¿ después?, después, dénles ustedes la misa como les salga de los...perdón.


Preocupados, de todos es sabido, por el devenir de los marginados, desde el arzobispado, ese mismo que se indigna porque Dios, que debía de estar en todas las cosas, esté los domingos en una rosquilla, ha asegurado que la labor social va a verse aumentada porque será Cáritas quien se encargue de ello. Y aquí es donde me asaltan las dudas. Porque hay en la filosofía popular (a la que le gustan mucho las rosquillas y los vaqueros, más que las sotanas y las obleas) una frase que me viene a la mente: si una cosa funciona ¿para qué tocarla?. Hay en Madrid, seguro, centenares de puntos a los que Cáritas no puede llegar, y ¿quiere entrar en un sitio donde ya hay un colectivo que lucha, para sustituirlo sin más?. No será, me digo yo, mi ateismo me lleva por endemoniados raciocinos, que hay un interés económico en todo esto. Algo más incluso que la prevalencia de la jerarquía ecleisiástica. No será que la caridad es un negocio del que la iglesia no quiere perder el monopolio. El 90% de las organizaciones no gubernamentales están relacionadas con alguna religión. Que una parroquia realice su labor alejándose de los preceptos rectos de sus jefes, que acepte incluso muslmanes (¡ infieles !) debe de ser peligroso. ¿Y si a las personas les diera por ayudar sin tener el cristo en la cabeza?. Madre mía, ¡¡¡¡ solidaridad laica, pater, solidaridad laica!!!, ¡ comunismo !, ¡ anatema !.
Como dijo aquel jesuita de la Nicaragua sandinista, "es posible que esté equivocado, pero déjenme equivocarme en favor de lo pobres ya que la Iglesia se ha equivocado durante muchos siglos en favor de los ricos". Amen.


Amén.

2 de abril de 2007

MICRORELATO (XXX)


¿De verdad crees que me quieres?- le preguntó limpiándose la sangre del puñetazo.

LA PAREJA DEL SEMÁFORO


¿Qué dura un semáforo?, ¿diez, quince segundos?. Ayer me detuve en un de ellos, íbamos los tres, canturreando los pelos de la barba. Detrás de nosotros se detuvo un vehículo en el que iba una pareja de avanzada edad (que expresión más fea) sin llegar a ser ancianos (¿se puede ser más tópico?). Él era delgado, nervioso y con el rostro henchido de arrigas. Ella una mujer gruesa, de rostro redondeado y pelo corto, rizado y tintado de cobrizo. Hasta ahí todo rutina urbana. Dos vehículos pacientemente esperando una señal luminosa. No pude evitar observarlos. El hombre hablaba sin parar, gesticulando con las manos, moviendo la cabeza de un lado a otro. No parecía enfadado, más bien parecía de esas personas que le ponen el mismo entusiasmo a contar que no había cartas en el buzón que a narrar un atraco a mano armada. Ella no le dedicó una sola mirada en los segundos que duró el color rojo. Miraba al frente impertérrita, como si fuera una estatua y obligatoriamente tuviera que soportar a las palomas, en este caso, las palabras de su marido. ¡ Más mierda para mi mármol !. Los imaginé casados, tal vez con tres hijos ya emancipados y con cuarenta años de conviviencia a sus espaldas. Pero también me los imaginé hace cincuenta en un paseo de pueblo, junto a sauces llorones, soñando a besos furtivos un futuro en común lejos de las miserias rurales. Puede que ellos no se lo preguntaran, pero yo lo hice ¿cómo han llegado a esto?. El hombre no se sentía ninguneado por la falta de atención de su mujer, él seguía con su discurso acalorado, mano arriba, mano abajo. ¿Estaba acostumbrado o es que ni tan siquiera le interesaba su opinión o su atención?, ¿hablaba para ella o lo hacía solo para él?. Ella ¿lo escuchaba antes y ahora se siente cansada de tanta palabrería y de la poca iniciativa para cambiar las cosas?. Puede que los dos, cada uno a su modo, él parloteando, ella en silencio, estaban soñando una vida pasada mejor, como si los sueños estuvieran dotados de capacidad retroactiva de cambiar los recuerdos y volvieran al paseo de los sauces a imaginar de nuevo una vida mejor, esta vez de verdad.

Cuando el semáforo se puso en verde, antes de iniciar la marcha sonreí y la acaricié con toda la ternura que puedo sacarle a mis dedos, después miré a mi hijo, que parecía explicarle a su muñeco epi por qué no se puede decir pelo en una canción sobra la barba, e intenté imaginar como nos verían a los tres desde otros retrovisores, cómo verían nuestros silencios, para mí cómplices, nuestras pequeñas disputas, nuestras miradas distantes. Y sobre todo, intenté imaginar como nos verán una pareja joven, dentro de cuarenta años, cuando todos esperemos en un semáforo a que éste se ponga verde.

MICRORELATOS (XXIX)


¿Me avisarás?. Que sí, mujer, tu sigue, ¿no te fías de mí?, vamos, así, así, más, más, más, ¡ya está!, ¿ves?, si es que aparcar no tiene tanto misterio.

1 de abril de 2007

ETA SÍ, ETA NO


...es mentira que un bulo repetido merezca ser verdad (J.Sabina).


Resulta que Díaz de Mera, parece ser, no mentía, o no lo hacía del todo, o lo hacía por tonto y crédulo. Me explico. Al parecer existe el famoso informe del que él dio cuenta en una radio y el que ahora, bajo la presión de un tribunal, se ha negado a evidenciar. Existe, pero lo hace para todo lo contrario que él creyó y para lo contrario de lo que muchos de sus colegas de excursión delirante-politico-confabulatoria les hubiera gustado. La cúpula policial que, bajo las órdenes de Acebes, trabajó en su día en la investigación del 11M desmiente a Díaz de Mera. Hay un informe, que trabajó precisamente para sostener un autoría clara de los atentados y que, después de varias evidencias y sus correspondientes conclusiones, no es capaz de mantener una sola relación evidente entre el atentado y ETA. Formula dicho informe cuestiones como que Adbelkrim Bensmail (supuesto terrorista islámico) tenía papeles con nombres de etarras (mantuvo relaciones personales en la cárcel con ellos, vamos, que eran compañeros de patio), que Mohamed Amine Akli celebró el 11 M con varios etarras en la cárcel de Cádiz, o que islamistas y etarras eligieran el mismo día para trasladar los explosivos hasta Madrid. Estas y otras supuestas evidencias son desmontadas en el propio informe por su incongruencia e inconsistencia jurídico policial. No son más que oportunistas coincidencias y sospechas para quien tiene la fe suficiente como para analizarlas sin raciocinio y rigor. Los mismos compañeros (subordinados en algunos casos) hablan de un posible engaño a Díaz de Mera, como si los que le hablaron del informe (ese famoso hombre y esa famosa mujer que lo firmaron) le hablaran solo de las evidencias y no de las conclusiones y tampoco con mucho detalle, o este hombre es más crédulo que un puberto el día de los Reyes Magos. Claro, que no hay más ciego que el que no quiere ver. El informe al que según, repito, sus propios compañeros puede referirse Díaz de Mera está en manos del juez desde el 15 de febrero de 2006. Por eso se niega a desvelar sus fuentes, porque de reconocer que es este el informe que sustenta toda la teoría conspiratoria más de uno se va a quedar sin argumentos, por no decir sin trabajo.

Primero fue la lógica. Después casi todos los componentes de la plana política (digo casi todos), después los especialistas, el jefe de los tedax, el informe policial del momento, pronto será una sentencia judicial...Dará igual. ¿Creen que dejarán de pensar que el 11M fue una maniobra orquestada por la oposición para echar a Aznar de la Moncloa?, ¿creen que dejarán de pensar que Rubalcaba es el autor moral de los atentados?. No. Así bajara el mismísimo Dios a la puerta del despacho de Federico (sí, ese que tiene artículos del tipo "el pacto ETA-PSOE contra el PP", "un gobierno para el terror", "nuevo golpe de estado PSOE-ERC" o "una broma pesada llamada Zapatero") y le pidiera por favor un poco de coherencia, no dejarían de pensar (me duele incluso utilizar ese verbo) en su famosa teoría conspiratoria.

Yo estoy cansado. En el mundo de la empresa hay una idea muy clara, todos los actos han de tener rentabilidad, sino es mejor no actuar. Pues eso es lo que debemos hacer. Dejarlos en su delirio, que vean fantasmas, que quijoticen la política, y nosotros a lo nuestro, ¡ será por cosas interesantes que hacer en la vida ! ¿verdad?.

31 de marzo de 2007

LOS ABUELOS


Llevaba algún tiempo queriendo hablar de ellos, los abuelos. Y no de forma genérica, sino como fuerza de trabajo. Escuché a un compañero decir que si los abuelos se pusieran en huelga el país se paralizaba. Estoy con él, esa sería la mejor huelga general encubierta (que tome nota ce, ce, o, o). No es una exageranción efectivista, hicimos un sondeo y nos dimos cuenta que salvo aquellos padres que por estar los abuelos fuera de la ciudad se han buscado las castañas de otro modo, el que más y el que menos dependía de ellos para algo relacionado con sus hijos. Basta pasearse por cualquier parque a media tarde o un día de festividad escolar.

Esta dependencia es preocupante en muchos sentidos, porque, entre otras cosas, los abuelos ya se han ganado, después de décadas trabajando (con o sin sueldo) el derecho a un descanso relativo. Y este rejuvenecimiento laboral no siempre redunda en una mayor felicidad. Pero también hay consecuencias para los pequeños que me inquietan. Los abuelos, en el fondo, eran ese abrazo sin preguntas cuando fallaban otros asideros, una chocolatina a escondidas o un Benito Pérez Galdós arrugado y furtivo que te salvaba la semana. Eran maleducadores (necesarios) por excelencia. Por eso ahora, este exceso de responsabilidad puede hacer que pasen a ser unos segundos padres (cuando no primeros) y tengan que asumir de nuevo el papel de educador, impidiendo así que ejerzan su tradicional contrapeso de consentimiento. Es la consecuencia triste de este ritmo de vida y de una sociedad (ya lo hemos hablado) que no ha sabido adaptarse de otro modo a la lógica incorporación masiva de la mujer al mercado laboral.

Los abuelos lo llevan todo con una sonrisa y la entrega, pese a que su vida social es mucho más activa que la de los nuestros, no tiene concesiones. Los padres nos vemos obligados a hacer malabarismos con los horarios y las vacaciones, para intentar depender lo mínimo posible de ellos y ellos esperan pacientemente el nuevo cuadrante. Llevan, traen a los niños de la escuela, la merieda, cuando no la cena y hasta el baño y el sueño. Es cierto que por el otro lado estamos los padres que ya quisieramos poder asumir todas las responsabilidades. Así que no nos queda otra cosa que agradecerles tanto esfuerzo, comprender que para el bien de ellos y de nuestros hijos tienen que seguir siendo abuelos, con chocolatinas, abrazos, besos y pocas reprimendas y esperar que no se pongan jamás en huelga.

LAS PREGUNTAS DEL PEQUE 1


Papá, si yo le pido juguetes a los Reyes y me los traen; los papás siempre piden paz ¿por qué hay tantas guerras?